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15 dic 2017
Tiempos de duelo después de un aborto
De todos los procesos de embarazo, hay un porcentaje que se ve interrumpido por abortos espontáneos. En España, por ejemplo, este porcentaje oscila entre el 10% y el 20% de embarazos.
Luego del aborto espontáneo, la pareja, en especial la mujer, puede ingresar en un periodo de duelo, que es un proceso depresivo natural luego de que una persona ha perdido algo o alguien importante en su vida.
En el caso de los embarazos fallidos, este proceso, también llamado "duelo gestacional", puede tener características peculiares, relacionadas con los tiempos del embarazo que se interrumpió.
Posibles momentos clave en el duelo gestacional
Es posible que el primer año posterior al aborto sea difícil. Se puede vivir con intensidad todo lo que recuerde o tenga que ver con embarazos o hijos.
Las fechas próximas al momento en que se debió haber dado el nacimiento conforman una etapa crítica. Pasado ese periodo, la pareja o la mujer pueden ir ya asimilando la pérdida y preparándose para cerrar la experiencia con el fin de continuar con nuevos ciclos vitales.
Finalmente el aniversario del embarazo o de la pérdida puede representar la última etapa crítica del proceso de duelo.
Eventos posteriores, como un nuevo embarazo, el nacimiento de un hijo o la pérdida de algo o alguien importante, pueden reactivar el duelo de este hijo perdido.
Apoyo de los seres queridos
Aquí es importante que la pareja, los familiares y las amistades entiendan que este duelo gestacional tiene sus tiempos, que es natural y que es necesario para la persona asimilar y superar esta experiencia dolorosa, despedirse de este hijo que no nació. Despedirse no es algo que tome uno o dos días, o una o dos semanas. Es fundamental respetar, apoyar y sostener a la persona que está pasando por esto, no negar las cosas con razonamientos fríos o presionando para que ella, o ella y su pareja, vuelvan a estar como si nada hubiera pasado.
¿Cuándo buscar intervención profesional?
Si transcurridos estos tiempos es notorio que la persona no se recupera y sigue mostrando signos de depresión (tristeza, irritabilidad, malhumor, llanto frecuente, mucho o poco apetito, mucho o poco sueño, falta de motivación, demasiada sensibilidad o cambios abruptos de estado de ánimo) sí es recomendable buscar una intervención profesional, ya que le está costando culminar su proceso de duelo y cabe el riesgo de que se desarrolle un cuadro depresivo que ya no sea natural o "normal".
También es válido buscar intervención psicológica si es que la persona siente que la situación es muy dolorosa y no desea pasarla tan mal. La intervención profesional podría de hecho optimizar los tiempos del duelo y ajustar las fases a lo estrictamente necesario. De esta forma, la persona puede reponerse de manera sólida y lo más rápidamente posible.
Una recomendación final
Es muy importante esto: mientras no esté superado el duelo en ambos miembros de la pareja, eviten buscar otro embarazo. En estos casos no funciona eso de "un clavo saca otro clavo" y pueden ir bastante mal las cosas con el niño que se ha buscado tener de esta manera.
Referencia
Vazquez-Reina, Marta (2012). ¿Por qué duele tanto un aborto? Eroski Consumer. Online: http://www.consumer.es/web/es/bebe/embarazo/perder-el-bebe/2012/09/14/212964.php
Diego Fernández Castillo
Psicólogo – psicoterapeuta
Colegio de Psicólogos del Perú 19495
diego.fernandezc@pucp.edu.pe
3 sept 2016
"La tristeza por la pérdida de un ser querido no se va con pastillas en un día"
El mes pasado puse aquí una entrada titulada "A alguien a quien se ha amado no se lo olvida en una semana". Encontré algo relacionado con eso: el diario español Correo, entrevistó al psiquiatra Jorge Pla Vidal. El título de la entrevista se parece bastante al de la entrada que puse. La entrevista se titula: "La tristeza por la pérdida de un ser querido no se va con pastillas en un día".
Jorge Pla Vidal dice en esa entrevista algo importante que quiero poner aquí como para reforzar la idea. Dice:
«La tristeza (...), que es una forma normal de reaccionar ante las pérdidas que tenemos en la vida, no siempre constituye una depresión. Tiene que ser una tristeza de una intensidad y una duración suficiente para que (...) podamos considerarla depresión. Y a veces, como vivimos con tanta prisa y nos ponemos a nosotros mismos unas metas muy exigentes, queremos que la tristeza que nos ha producido la pérdida de un ser querido nos desaparezca al día siguiente. Y eso no se puede conseguir, ni siquiera con pastillas.»
Pues eso, más o menos lo mismo que les comentaba hace 3 semanas en esa entrada. Me acuerdo que muchos pacientes me han preguntado en algún momento si no tengo alguna manera de borrar sus recuerdos o de desaparecer sus sentimientos. Naturalmente eso es imposible. Si perdemos a alguien o algo importante, pasamos por un proceso de duelo, estamos tristes, lloramos, nos enojamos, se nos va la motivación o incluso el hambre y/o el sueño se nos afectan. No hay pastilla mágica ni técnica psicológica milagrosa que nos anule la humanidad.
11 ago 2016
A alguien a quien se ha amado no se lo olvida en una semana
A este cartelillo lo he visto rondando por las redes sociales. Lo he cortado porque abajo sale la dirección de una de las páginas de Facebook y no me parece hacerle el cherry a una página que no sé de qué va:
El asunto es que lo que dice ahí es muy cierto. Está hablando de un proceso que se llama "duelo". El duelo es un proceso depresivo normal en la vida de todo ser humano y se activa cuando la persona pierde algo o a alguien importante. En este caso están hablando de perder a alguien amado. Puede ser una relación de pareja, o alguien que amado que muere, o que se va lejos, o que se aleja por conflictos.
Después de una pérdida así es completamente normal y lógico entrar en un periodo de depresión, de tristeza, de cólera, de desgano, de desmotivación, o de falta de disfrute de la vida; es algo tan normal como el embarazo o la primavera. Lo raro sería que después de perder a alguien a quién se ha amado, la persona no sienta nada y se la pase feliz de la vida, o neutro, como si nada hubiera pasado.
Cuando la pérdida es de alguien muy importante para la vida de la persona, este proceso de duelo puede durar aproximadamente entre 6 meses y un año. Este tiempo será una época triste, de dolor. Cuando pasa mucho tiempo y la persona sigue sufriendo por la pérdida y esta sigue afectando su vida, ahí sí ya estaríamos hablando de un duelo patológico, y ahí sí se requiere atención profesional. Aunque muchas personas también acuden a psicoterapia estando en proceso de duelo normal, porque quieren sentirse mejor pronto y superar la pérdida lo mejor posible. Esto también es perfectamente válido y suele ser una buena estrategia.
Al ser amado que ya no está con nosotros no se lo olvida en una semana. Algunas personas pueden querer creer que esto es posible, pero de ser así se me ocurren dos opciones: o no se amó en realidad a quién se ha ido (de tal forma que no afecta su ausencia), o la persona se está negando a sentir la pena y la cólera producto de la pérdida. Esto último sí es un problema. Desaparecer este tipo de sentimientos no es posible. Cuando parece que sucede esto, los sentimientos bloqueados se expresan de otra forma, por ejemplo a través del cuerpo, adquiriendo alguna enfermedad, síntoma o problema de salud, entre otras desviaciones y vías alternativas a la vivencia genuina del duelo.
Puedes seguir leyendo acerca de esto: "La tristeza por la pérdida de un ser querido no se va con pastillas en un día"
El asunto es que lo que dice ahí es muy cierto. Está hablando de un proceso que se llama "duelo". El duelo es un proceso depresivo normal en la vida de todo ser humano y se activa cuando la persona pierde algo o a alguien importante. En este caso están hablando de perder a alguien amado. Puede ser una relación de pareja, o alguien que amado que muere, o que se va lejos, o que se aleja por conflictos.
Después de una pérdida así es completamente normal y lógico entrar en un periodo de depresión, de tristeza, de cólera, de desgano, de desmotivación, o de falta de disfrute de la vida; es algo tan normal como el embarazo o la primavera. Lo raro sería que después de perder a alguien a quién se ha amado, la persona no sienta nada y se la pase feliz de la vida, o neutro, como si nada hubiera pasado.
Cuando la pérdida es de alguien muy importante para la vida de la persona, este proceso de duelo puede durar aproximadamente entre 6 meses y un año. Este tiempo será una época triste, de dolor. Cuando pasa mucho tiempo y la persona sigue sufriendo por la pérdida y esta sigue afectando su vida, ahí sí ya estaríamos hablando de un duelo patológico, y ahí sí se requiere atención profesional. Aunque muchas personas también acuden a psicoterapia estando en proceso de duelo normal, porque quieren sentirse mejor pronto y superar la pérdida lo mejor posible. Esto también es perfectamente válido y suele ser una buena estrategia.
Al ser amado que ya no está con nosotros no se lo olvida en una semana. Algunas personas pueden querer creer que esto es posible, pero de ser así se me ocurren dos opciones: o no se amó en realidad a quién se ha ido (de tal forma que no afecta su ausencia), o la persona se está negando a sentir la pena y la cólera producto de la pérdida. Esto último sí es un problema. Desaparecer este tipo de sentimientos no es posible. Cuando parece que sucede esto, los sentimientos bloqueados se expresan de otra forma, por ejemplo a través del cuerpo, adquiriendo alguna enfermedad, síntoma o problema de salud, entre otras desviaciones y vías alternativas a la vivencia genuina del duelo.
Puedes seguir leyendo acerca de esto: "La tristeza por la pérdida de un ser querido no se va con pastillas en un día"
19 oct 2015
Los niños ante la muerte de uno de sus papás
En El Mundo encontramos una excelente entrevista con la psicóloga Silvia Ávala sobre el duelo en los niños cuando muere uno de sus papás. En esta entrevista se brinda toda una guía para que los papás sepan qué hacer si se ven de pronto en una situación así.
Les recomendamos mucho leer la entrevista completa, que no es tan larga y su lectura es muy fácil. Nosotros lo que vamos a hacer es resaltar 12 puntos que nos parece que resumen el tema. De todas formas, la entrevista completa está llena de cosas importantes que recordar y que son importantes.
Aquí los puntos más importantes desde nuestro punto de vista:
1) No esperar mucho tiempo para comunicar al niño la muerte de su papá o de su mamá. Lo ideal es que esta comunicación sea dada por el otro padre.
2) No mentir. Evitar a toda costa mentiras como "se fue de viaje".
3) No dar más información de la necesaria. No es necesario dar detalles sobre la causa del fallecimiento o sobre el fallecimiento en sí.
4) Evitar las metáforas como "se ha ido" o "se ha ido a un lugar muy lejos", para evitar las falsas expectativas acerca de un posible regreso. A los niños les debe quedar claro que su progenitor ha muerto y que no volverán a verse.
5) Se puede hablar en términos religiosos, pero tiene que quedar en claro que no volverán a ver a su progenitor fallecido. Por ejemplo, si se dice que está en el cielo, debe quedar en claro que esto es una metáfora y que no es que papá o mamá puedan volver desde ahí o que ellos puedan ir a hacerle una visita.
6) Respetar los tiempos del niño: hay niños que no reaccionan rápido, otros muestran su dolor de inmediato. Depende de cada niño. Hay que respetar sus tiempos de reacción y no forzar las cosas.
7) La despedida no tiene que ser de cuerpo presente: el niño puede despedirse mediante una carta o visitando el cementerio. No es que sea necesario llevar al niño al velorio o al funeral. Algunos niños pueden pasarla muy mal innecesariamente.
8) Si el niño se siente culpable, hay que explicarle que él no tiene la culpa de la muerte de su papá o de su mamá.
9) Permitir la expresión de sentimientos de cólera y tristeza.
10) Informar al colegio para que el niño reciba el apoyo necesario y para tomar el hecho en cuenta ante ciertas actividades futuras (por ejemplo, día del padre o día de la madre).
11) Evitar cambios importantes durante el periodo de duelo, como cambio de colegio o cambios de ambiente.
12) Acudir a un profesional si el duelo se prolonga más de lo normal, si no asume la pérdida, si pierde logros o habilidades que ya había alcanzado o si pasado el periodo de duelo queda constantemente triste, apático y sin alegría.
Aquí les dejamos nuevamente el enlace a la entrevista completa:
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