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19 mar 2018
Incremento de casos de sobrepeso y obesidad en el Perú
Recientemente han aparecido algunas estadísticas preocupantes que tienen que ver con el sobrepeso y la obesidad en el Perú.
Por ejemplo, en los últimos 10 años, el consumo de comida rápida se ha incrementado en un 265%, lo que es una barbaridad. ¡Casi se ha cuadruplicado!
El Perú se ha convertido en el tercer país latinoamericano en número de casos de sobrepeso y obesidad, detrás de México y de Chile.
Asimismo, más de la mitad de la población peruana de 15 a más años (53.8%) tiene sobrepeso. De ese porcentaje, el 18.3% sufre de obesidad.
En el caso de los niños de 5 a 9 años, el 19.3% tiene obesidad, prácticamente uno de cada cinco niños.
Problemas de salud (físicos y psicológicos)
Este problema pasa la factura físicamente cada vez más temprano a las personas afectadas. Se están empezando a reportar los problemas crónicos, como diabetes, hipertensión o males cardíacos, antes de los 30 años.
Sin embargo, el malestar psicológico empieza muchísimo antes, en la niñez. La autoestima de la persona es de los primeros aspectos en verse bombardeados a diario por la situación de sobrepeso. Los niños rápidamente se dan cuenta de que su rendimiento físico es limitado. En la adolescencia también pueden percibir que su atractivo físico sufre un menoscabo. Esto sin contar los casos en los que los pares, compañeros o amigos los hacen sentir mal de una u otra manera.
Una autoestima debilitada afectará toda la vida de la persona, pudiendo, por ejemplo, limitar la elección de pareja en el futuro, sus relaciones amicales y laborales, haciéndolo más vulnerable a problemas más complejos como depresión, ansiedad, trastornos alimentarios o adicciones, los que, a su vez, pueden afectar el rendimientos académico o laboral, y así hasta que se empiecen a dar las manifestaciones físicas.
Este panorama no es nada deseable y, lamentablemente, las personas con sobrepeso, y más aun las personas con obesidad, tienen muchas probabilidades de sufrirlo.
Recomendación para los papás
Concretamente el origen de este problema se encuentra en dos aspectos:
1) Mala alimentación o malos hábitos alimenticios
2) Sedentarismo
A los papás que estén promoviendo cualquiera de estas fuentes de riesgo en sus hijos, nuevamente, se les recomienda asesorarse para modificar los hábitos familiares. En los casos más difíciles se puede hacer de forma gradual. Hay que recordar que no solo se trata de los niños, sino del ejemplo que reciben.
A los futuros papás se les recomienda que planifiquen muy bien este aspecto en pareja. Es conveniente adelantarse al problema, es sumamente importante.
Referencia
Perú es el tercer país de la región en obesidad y sobrepeso
Diego Fernández Castillo
Psicólogo – psicoterapeuta
Colegio de Psicólogos del Perú 19495
diego.fernandezc@pucp.edu.pe
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20 sept 2016
"Niños que se despiertan mucho de noche"
A veces los adultos nos ponemos tan ansiosos con los bebés que acabamos por meter la pata sin darnos cuenta.
Uno de los deseos más acariciados por los papás de niños pequeñitos es que estos duerman de corrido toda la noche, porque naturalmente eso les permite dormir bien a ellos.
Pues bien, en este artículo que recomiendo, que ya tiene sus años en internet, el pediatra Jesús Garrido García nos habla de cómo hacer para que nuestro bebé duerma más tiempo y mejor durante sus periodos de sueño.
Él no lo menciona claramente, pero en los dos "errores", como él los llama, hay en juego componentes psicológicos de los adultos. Estos dos "errores" son:
1) Creer que el niño se despertó cuando en realidad solo se está acomodando, y en consecuencia, despertarlo
Es interesante cómo juega aquí el componente de la ansiedad. El adulto está tan ansioso por atender a su hijo, que lo acaba por atender cuando no lo necesita, creando una necesidad donde antes no la había, ya que al despertarlo, lógicamente tiene que ocuparse ahora de dormirlo. Esto genera un empobrecimiento tanto del descanso del adulto, como del propio niño.
La regla que da Garrido García es clarísima: "si hace ruido, pero no llora y tiene los ojos cerrados, no hagas nada".
2) Dormir al niño con el biberón o la leche cada vez que se despierta
Naturalmente esto creará más interrupciones en el sueño de papás e hijo, pues habrá más orina, más deposiciones, más pañales qué cambiar y más malestar en la noche, además de que durante el día probablemente acabe por no comer bien, debido a la costumbre.
Me pregunto si aquí no está uno de las semillas de algunos problemas de crianza posteriores, como el "te compro lo que quieras para que dejes de hacerme berrinche" o "te doy un celular para que estés tranquilo" (¡y resulta que el niño tiene 3 años!) o, en general, "te consiento, te consiento, te consiento, porque creo que eso es lo que necesitas". Si esto que estoy pensando tiene cierta lógica, pues tenemos un ejemplo claro de cómo algunas problemáticas de la niñez, adolescencia y adultez pueden comenzar en periodos muy tempranos, en la alimentación, en el manejo del sueño, o en los cuidados primarios.
Les recomiendo que lean este artículo; es bastante claro y propone soluciones que, de resultar interesantes, pueden consultarse con el pediatra a cargo.
Aquí el artículo:
13 abr 2016
¿Cómo hacer para que los hijos no pidan solo gaseosas o bebidas dulces para calmar su sed?
Este asunto, que parece que tiene que ver solamente con el aspecto físico de la crianza (específicamente con el tema de la hidratación), resulta que tiene (al menos) un componente psicológico muy importante.
Se sabe que los padres, entre muchas cosas, deben cuidar que sus hijos estén bien hidratados, de acuerdo a su edad. Ahora bien, la mejor bebida, en todo sentido, para cubrir esta necesidad básica, es el agua pura, pero lamentablemente no es necesariamente la más deseada por los niños, que pueden llegar a desear exclusivamente bebidas dulces o incluso gaseosas y pedirlas constantemente a sus papás, generando un problema de alimentación, ya que el exceso de calorías que proveen las bebidas dulces, y más todavía las envasadas, tienen efectos perjudiciales para la salud de los niños.
¿Cómo evitar que los niños solo deseen bebidas dulces?
La mejor forma de combatir este problema es adelantándose a él y contrarrestarlo antes de que aparezca. Recordemos que el azúcar es una sustancia adictiva, por tanto, una vez instalado un exceso en el consumo es difícil volver atrás. Veamos cómo se puede hacer para adelantarse a la aparición de esta dificultad:
Para los niños, los papás son el primer referente adulto, son su ejemplo y su modelo a seguir. Si los papás desean que sus hijos adquieran hábitos saludables, la mejor forma es practicarlos ellos mismos antes. Por tanto, la mejor manera de que los niños busquen agua para hidratarse, es dándoles el ejemplo desde que son muy pequeñitos, desde el comienzo de sus vidas.
Visto desde el ángulo contrario, si los papás se dedican a consumir gaseosas y bebidas envasadas en exceso, no pueden esperar que sus hijos busquen alternativas saludables para su hidratación.
Si desean que sus hijos puedan ser capaces de beber agua y mantenerse saludables en este aspecto, háganlo ustedes mismos con sus propios cuerpos antes. Sus hijos crecerán con ese ejemplo y ese modelo, y será más fácil que opten o toleren bien las opciones más saludables.
Los papás son los modelos
Este asunto aparentemente tan simple y tan sencillo, en realidad encierra una especie de llave maestra para la crianza de todo niño. Esta forma de prevenir la dependencia de bebidas dulces, en realidad puede aplicarse a una enorme cantidad de problemas, desde la alimentación, hasta las adicciones, las relaciones de pareja o el éxito profesional.
Hay que recordar que nuestras propias vidas están siendo vistas atentamente por nuestros hijos, y que ellos las ven como el modelo o la forma de ser adulto en el mundo.
Diego Fernández Castillo
Psicólogo – psicoterapeuta
Colegio de Psicólogos del Perú 19495
diego.fernandezc@pucp.edu.pe
10 feb 2016
Factores de riesgo para la enfermedad de Alzheimer: tabaquismo, sedentarismo, obesidad, colesterol alto, presión alta, diabetes
Queremos compartir con ustedes una entrevista al neurólogo argentino Emanuel Silva en la también argentina Radio Libertad. En esta entrevista se brinda mucha información interesante acerca de la enfermedad de Alzheimer, sus síntomas, aspectos del tratamiento, algunas recomendaciones y también se habla de los factores de riesgo. Silva es bastante claro: aparte de la edad, hay otros factores de riesgo, y menciona: tabaquismo, vida sedentaria, obesidad, colesterol elevado, presión alta y diabetes.
La edad es inevitable, pero los otros factores de riesgo sí se pueden evitar
Si llegamos a los 65 años de vida, inevitablemente tendremos el factor de riesgo correspondiente a la edad, y eso no hay manera de cambiarlo, pero esos otros factores que Silva menciona son muy importantes, porque todos se relacionan con aspectos psicológicos, como los hábitos alimenticios, el estrés, las rutinas diarias de carácter sedentario o las adicciones.
En otras palabras, la edad no la podemos controlar, pero los otros factores sí, incluso los factores más de tipo médico, como la diabetes o la hipertensión, dos enfermedades que están asociadas a factores psicológicos y se consideran psicosomáticas. Y ni qué decir del tabaquismo, la obesidad, el colesterol elevado o el sedentarismo.
Por ejemplo, el tabaquismo es claramente una adicción, pero la obesidad, el colesterol elevado o el sedentarismo también podrían tener que ver con adicciones, véase adicción a la comida chatarra o adicciones a la tecnología (televisión, videojuegos, internet), que generan hábitos sedentarios y déficit de actividad física. También estos factores de riesgo están relacionados con estrés, con ansiedad o depresión y demás problemas de salud mental que los preceden y que incluso se podría decir que los originan.
Esto nos hace recordar que todo lo que hacemos o dejamos de hacer en el presente tendrá consecuencias deseables o indeseables en el futuro, dependiendo de cual haya sido nuestra acción (o inacción). Este es un nuevo motivo para prestar atención a cómo estamos llevando nuestras vidas actualmente y elegir si optamos por modificar algunas cosas o no.
Aquí el enlace a la entrevista (la pueden escuchar al final de la nota escrita):
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5 ago 2015
Teléfonos celulares y tablets no deben ser utilizados durante las comidas
Recordando un poco lo que ya hemos mencionado algunas veces en este blog: los teléfonos celulares y tablets no son para menores de edad. Ahora bien, es sabido que son pocos los padres que mantienen a sus hijos menores sin estos dispositivos. Tomando en cuenta esta realidad, se recomienda que si se va a dar estos aparatos a los menores, se les dé entre los 8 y 10 años de edad, sí y solo sí los padres van a supervisar activamente su uso. Si esto no va a ser así, se recomienda que no se dé estos dispositivos a los hijos hasta los 14 años.
Una forma de supervisión: delimitar los espacios y tiempos de uso de los dispositivos
Sea la edad que tengan, los hijos menores de edad deben manejarse bajo ciertas normas, y si son más chicos, con mayor razón, porque estos aparatos tienden a absorber la atención de los niños y adolescentes, que quieren estar utilizándolos en todo momento.
Aquí es donde los papás tienen un rol fundamental. A los chicos hay que enseñarles en qué momentos se puede y en qué momentos no se puede usar el dispositivo. Hay cierto consenso en que los dispositivos no deberían utilizarse en reuniones sociales, en presencia de personas con las que se está en una cita, en la cama antes de dormir, en las horas de comida, en espectáculos o conferencias (molestan a las personas que forman parte del público), mientras se está con un cliente o con un proveedor, etc.
Las horas de comida
Se sugiere que una de las regulaciones que hay que aplicar a los hijos con celular o tablet es que estos no pueden ser utilizados en las horas de comida, y menos aun cuando se está con otra persona de la familia compartiendo la mesa. Lo ideal es que esta norma se instaure en el momento mismo de entregar el dispositivo al niño o adolescente.
Aplicar esta norma es muy útil, pues así se enseña al hijo a regular su ansiedad por el uso del teléfono o tablet, se le enseña a preservar espacios de reunión familiar o simplemente a enfocarse en sus alimentos.
No se recomienda de ninguna manera permitir el uso de estos aparatos durante las comidas, salvo excepciones inevitables (como por ejemplo el estar esperando una llamada importante justo en ese momento).
Enseñar con el ejemplo
Ahora bien, para aplicar esta norma es absolutamente necesario que los papás también la estén cumpliendo; de otra forma no tendría ningún sentido y más bien se estaría enseñando al hijo a no ser coherente y a ser contradictorio en sus acciones.
A los adultos también nos convendría preservar los espacios de comida del uso de estos medios de comunicación, no sólo por salud mental, sino también por salud física. Todo el proceso de alimentación se perturba por el uso de celulares y tablets, así que conviene que los adultos empecemos a enseñar con el ejemplo.
Diego Fernández Castillo
Psicólogo – psicoterapeuta
Colegio de Psicólogos del Perú 19495
diego.fernandezc@pucp.edu.pe
21 feb 2015
Obesidad infantil
Encontramos este interesante vídeo, de menos de 3 minutos, proveniente de México. Parece que se trataba de una campaña de prevención contra la obesidad infantil:
Podríamos agregar algo: además de que la obesidad infantil está asociada a enfermedades o afecciones cardiacas, del sistema circulatorio o a diabetes, también está asociada con varios problemas psicológicos como depresión, baja autoestima, trastornos de ansiedad, entre otros.
Por ello, es mejor que las loncheras de los niños incluyan sustancias alimenticias, no productos que ya sobradamente se ha demostrado que son nocivos, como los "snacks" o las gaseosas. Como dice la madre del protagonista del vídeo, está bien que de vez en cuando uno se dé un gusto o acepte una invitación, pero no es buena idea acostumbrar a los niños a consumir "alimentos" perjudiciales de forma sistemática. Aquí recordamos a esos papás que llevan a sus hijos todos los fines de semana a comer a Bembos's, McDonalds, Burguer King, y demás establecimientos de comida rápida. También recordamos a los papás que constantemente proveen de bebidas gaseosas a sus hijos.
Comer saludablemente no es sinónimo de comer feo, o comer desabrido. Hay que tener un poco de imaginación y buen gusto para comer cosas realmente ricas, sin caer en el facilismo de consumir "alimentos" perjudiciales. Y sí, también hay que querer darse el tiempo para dedicarse un poco a este tema.
Otro punto interesante en el vídeo: ese padre sufre del corazón y no ha cambiado significativamente sus hábitos alimenticios, conformándose con tomar pastillas. ¿Qué le está enseñando a sus hijos, que lo ven y son testigos diariamente de su comportamiento autodestructivo? Esto vale también para los padres diabéticos que, a sabiendas de que es necesario modificar sus hábitos, persisten en someter a su cuerpo a esa suerte de envenenamiento progresivo. Lo más peligroso es que lo hacen delante de sus hijos, resultando en modelos absolutamente negativos, entre otras cosas.
Otra entrada relacionada al tema: Comida chatarra puede aumentar la impulsividad.
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3 oct 2014
12 Consejos para tener un cerebro saludable
Encontramos este vídeo en Youtube. Es interesante tomarlo en cuenta para personas de todas las edades:
Los 12 consejos para recordar:
1) Comer lo necesario
2) Practicar deporte de forma regular
3) Hacer ejercicio mental todos los días
4) Viajar mucho
5) Vivir acompañado
6) Adaptarse a los cambios (adaptarse a los nuevos tiempos)
7) Evitar el estrés crónico
8) No fumar
9) Dormir bien (entre 7 y 8 horas de sueño cada noche)
10) Evitar el apagón emocional
11) Agradecimiento
12) Disfrutar de las pequeñas cosas
Los últimos 3 consejos no son tan simples ni tan concretos como los primeros 9. Hay que prestar atención para entender qué quieren decir con aquello de "evitar el apagón emocional", "agradecer" y "disfrutar de las pequeñas cosas", y especialmente para saber cómo llevar esto a la práctica.
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30 mar 2013
Obesidad y neuroplasticidad
Recomendaciones
- Evitar el exceso de azúcares y grasa en los alimentos.
- Practicar ejercicio físico o algún deporte.
- Si ve que su hijo o hija empiezan a mostrar sobrepeso y que va ganando kilogramos, póngase alerta e implemente acciones dirigidas a revertir el proceso (revisar los hábitos alimenticios, promover el deporte y, si es necesario, consultar con un profesional de salud y seguir sus recomendaciones).
Diego Fernández Castillo
Psicólogo – psicoterapeuta
Colegio de Psicólogos del Perú 19495
diego.fernandezc@pucp.edu.pe
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25 mar 2013
La comida chatarra puede aumentar la impulsividad
Debido a esa elevada carga de calorías, estos productos, si son consumidos sistemáticamente, con cierta regularidad o en exceso, pueden generar un sobrante de energía que muchas veces los niños no saben cómo descargar, creándose condiciones para que manifiesten comportamientos impulsivos o brusquedad en su trato o en sus acciones, en general.
Recomendaciones
La recomendación es evitar crear un hábito del consumo de estos "alimentos" o, más aun, intentar evadirlos lo más posible, ya que su sabor hace que los niños les exijan a los padres que les den estas sustancias perjudiciales. Hay que evitar poner estos productos en las loncheras, pues entran a competir con alimentos más saludables. Con mayor razón, hay que evitar reemplazar las comidas con dichos productos.
Diego Fernández Castillo
Psicólogo – psicoterapeuta
Colegio de Psicólogos del Perú 19495
diego.fernandezc@pucp.edu.pe
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