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25 ago 2016

Los niños con smartphones o tablets en la habitación tienen peores hábitos de sueño


En noviembre del 2014, la revista Pediatrics publicó un estudio científico en el que se veía cómo es que los niños con tablets y celulares en la habitación desarrollaban peores hábitos de sueño en comparación con los niños que no los tenían. Los autores concluyeron que había que tener mucha cautela con esto del uso irrestricto de estos dispositivos por parte de los niños.

Lamentablemente para la gente de habla castellana, este estudio está en inglés. Pero felizmente, la página Neurología, publicó una nota en la que nos resume y nos explica este estudio en un lenguaje sencillo. Aquí el enlace:


Como debe ser siempre, el portal Neurología pone al pie de su nota, el link hacia el artículo original en Pediatrics.

Dispositivos en la habitación

Entre los profesionales de salud, existe más o menos un consenso: la presencia de dispositivos electrónicos en la habitación genera problemas. Y esto es así tanto en niños como en adultos.

Entre los profesionales de salud, están aquellos que piensan que la habitación es un espacio que solo tendría que ser utilizado para descansar y para tener intimidad. Según esta opinión, en las habitaciones no se tendría que poner televisores, computadoras o consolas de videojuegos, por ejemplo. Por último, si no se tiene opción, se recomienda que los aparatos se desconecten y se mantengan apagados antes de dormir.

Estos profesionales tienen sus razones, y algunas son muy válidas: por ejemplo está el tema de la contaminación electromagnética y su posible asociación con enfermedades. También está el asunto de que la luz generada por las pantallas del televisor, de la computadora, de la tablet o del celular, engañan al sistema nervioso, haciéndole creer que aun no es hora de descansar. El sistema nervioso de la mayoría de personas prepara al cuerpo para el descanso cuando hay oscuridad, y prepara el cuerpo para la actividad cuando hay luz. El uso de las pantallas de los dispositivos electrónicos trastocaría este proceso natural, restándole calidad al descanso de los usuarios, que, como consecuencia, sienten cansancio, o sienten que se levantan en la mañana igual o más cansados de los que se acostaron la noche anterior.


Con respecto a los niños y adolescentes menores, la recomendación general es que se ponga restricciones al uso de dispositivos electrónicos. Una de estas restricciones tiene que ver con los horarios de uso (hasta qué hora se puede usar el dispositivo) y otra tiene que ver con el espacio (dónde se usa). De esta manera se controla que los niños no se acuesten con el celular o la tablet encima de sus ojos.

Por supuesto ninguna de estas recomendaciones sirve si es que los papás no dan el ejemplo, y esta suele ser la parte más complicada. Los adultos de esta época estamos muy acostumbrados al uso sin restricción de nuestros dispositivos. ¿Cómo inculcar control si nosotros mismos, los adultos, no nos lo ponemos?

18 jul 2016

Mientras dormimos optimizamos nuestra capacidad para el aprendizaje

Aquí les traigo información que refuerza científicamente la recomendación de dormir bien. Entre otras cosas, dormir adecuadamente prepara al cerebro para el aprendizaje posterior. Esta información es importante para todos, para los padres de familia, para los escolares, para los jóvenes estudiantes y para los adultos que trabajan y se capacitan día a día.


El artículo que difunde la investigación científica se llama "As we sleep, speedy brain waves boost our ability to learn", y está publicado en Science Daily. La investigación es original de la Universidad de California.

Felizmente hay quienes nos cuentan la investigación en español, como por ejemplo en esta nota, titulada "Confirman la importancia del sueño para potenciar el aprendizaje".

Uno de los problemas de dormir menos de 6 horas

Toda la información es muy importante, pero me gustaría resaltar un aspecto: estos investigadores encontraron que los fenómenos cerebrales que permiten que el aprendizaje anterior al periodo de sueño quede fijado y que el sistema quede libre para el aprendizaje posterior, se consolidan en las últimas horas de sueño, por lo que dormir menos de 6 horas, interrumpiría ese proceso.

Recomendaciones que se pueden sacar de esta información

A los papás de niños pequeños: la mejor manera de iniciar a los niños en hábitos saludables, como dormir bien, es dándoles el ejemplo. Por ahí se puede empezar.

Algunos factores que hacen que los niños y adolescentes no duerman bien vienen del uso y ubicación de dispositivos electrónicos, como televisores, celulares, tablets, computadoras y consolas de videojuegos. Evaluar bien cómo se van a administrar estos recursos desde que los niños son muy pequeños, informarse, ponerse de acuerdo, consultar con profesionales de ser necesario.


A los estudiantes: es mejor evitar las amanecidas. Si te va mal o te sientes mediocre en tus estudios, y duermes poco, pues ahí tienes uno de los factores que te juega en contra. Igual: los dispositivos electrónicos te podrían estar obstaculizando esta área.


Si eres de esas personas que podría decir: "oye, pero yo duermo 4 horas al día y, fuera del estrés y del cansancio, me va de maravilla en el trabajo y en el post grado". Bueno, pues te podría ir mejor, y de hecho te sentirías mejor, sin estrés negativo, ni cansancio, ni envejecimiento prematuro, ni todas las consecuencias que sobrevienen poco a poco por someter sistemáticamente al cuerpo a ese maltrato.

Lean la nota en español, o si manejan el inglés, lean la nota de Science Daily. Aquí les dejo los links de nueva cuenta:


9 jun 2016

Exceso de actividades sedentarias en la niñez aumentan el riesgo de hipertensión


Aquí les dejo un buen artículo de difusión científica publicado en Sinc: "Más de dos horas diarias de televisión aumentan un 30% el riesgo de hipertensión en niños". Lo mejor de todo es que incluye una referencia al documento científico original. Y digo esto porque en la mayoría de publicaciones dirigidas al público en general no incluye la referencia, y siempre dicen "una investigación dice esto", "los científicos descubrieron esto otro", "un reciente experimento descubrió aquello", pero casi nunca ponen de dónde sacan la información, de tal manera que uno no sabe qué tan real es lo que dicen. Bueno, pues, esta nota sí incluye la referencia científica original, lo que es digno de felicitar.

Pero vayamos al tema que nos interesa: en este artículo se nos presentan algunas conclusiones interesantes a las que llegaron los investigadores:

1) Los niños que tienen el hábito de ocupar más de dos horas al día en ver TV, usar la computadora o jugar videojuegos, tienen un 30% más de riesgo de sufrir hipertensión con respecto a los niños que no tienen dichos hábitos, lo que en la adultez puede desencadenar enfermedades cardíacas.


2) Las personas que no realizan actividad física al menos una hora al día, tienen un 50% más de riesgo de sufrir hipertensión con respecto a las personas que sí lo hacen.

3) Lo anterior se explica porque la actividad física provoca la dilatación de los vasos sanguíneos, lo que oxigena al corazón y disminuye la presión arterial.

Aquí les dejo nuevamente el link al artículo:

27 abr 2016

¿Por qué se recomienda no usar dispositivos electrónicos antes de dormir?


Leyendo en internet a varios colegas y médicos, he visto cómo muchas veces se recomienda no usar dispositivos electrónicos antes de dormir, específicamente los dispositivos que requieren que veamos una pantalla, como TV, computadora, teléfono móvil, tablet o consola de videojuegos (Nintendo DS o PSP, por ejemplo).

La pregunta es: ¿por qué? ¿Por qué es mejor acostarse, apagar la luz, dormir y olvidarse de ver TV, chatear o jugar videojuegos?

La luz y la melatonina

Existen varias razones. Una de ellas tiene que ver con la luz que emiten estos aparatos. Estos dispositivos suelen requerir nuestra atención visual y la absorben de manera prácticamente total. Al usar estos dispositivos, nuestros ojos están enfocados en la pantalla, y esa pantalla emite luz, de tal manera que nuestros ojos la reciben y, por decirlo de una manera muy simple, hacen creer a nuestro sistema nervioso que estamos de día, inhibiendo la producción de una sustancia (una hormona, para ser más exacto) que el organismo produce a medida que se acerca la hora de dormir y que sirve para acceder a un descanso reparador; esta sustancia se llama melatonina.


Pantallas en la noche = no dormir, dormir menos o dormir mal

Al reducirse la producción de melatonina, suceden dos cosas con la persona implicada: o directamente no concilia el sueño y se queda pegado al consumo del aparato hasta que ya es demasiado tarde y se ve obligado a dormir a la mala para que el día siguiente no sea el peor día de su vida; o se queda dormido mientras hace uso del dispositivo, accediendo a un sueño deficiente debido a la baja producción de la hormona, que ya se vio inhibida y continua siéndolo por la luz emitida por el dispositivo.

Dormir con el sol brillando encima

Es por esto de la luz que, por ejemplo, es muy difícil para las personas seguir durmiendo cuando hay una luz muy fuerte sobre nosotros, aun cuando estemos con los ojos cerrados. Simplemente nuestro sistema da la orden de despertarse y no se puede seguir durmiendo bien.

Lo mismo sucede con estos aparatos, su uso antes de dormir resta poder reparador a nuestro sueño, disminuye su calidad y provoca que no descansemos bien. Si eres de esas personas que se levantan tanto o más cansadas de lo que se acostaron, aquí tienes un posible factor que te juega en contra.

Es mejor apagar la luz y olvidarse de todo antes de dormir, para descansar bien y así, día tras día, poder tener una buena calidad de vida.


Diego Fernández Castillo
Psicólogo – psicoterapeuta
Colegio de Psicólogos del Perú 19495

diego.fernandezc@pucp.edu.pe

1 oct 2015

Los niños pueden pasarla genial sin internet

Esto no va en el plan negativo aquel de "todo tiempo pasado fue mejor", que además no es cierto, sino más bien para mostrar que los niños sí pueden pasarla bien sin tener una pantalla enfrente.


Esto nos viene a la mente gracias a un pequeño artículo gráfico publicado en UPSOCL titulado "20 fotos antiguas de niños pasándoselo genial sin necesidad de internet", donde se ven precisamente 20 fotografías de niños jugando, y que recomendamos que vean con atención.


Hay algo en común en estas fotografías: todas son al aire libre. Muchas veces los papás se quejan de lo adicto al celular, a la tablet o a la computadora que se ha vuelto su hijo o hija. Al indagar más, resulta que estos mismos papás tienen encerrados a sus hijos en casa. Eso explica mucho de la "adicción" de los chicos.


Los chicos tienen que acostumbrarse desde pequeñitos a jugar al aire libre. Así se acostumbran a socializar cara a cara, a jugar sin aparatos electrónicos y a no quedarse encerrados en 4 paredes, dependientes del wifi, de la TV o del plan de datos del celular.

Ahora bien, para que los chicos salgan, los papás tienen que sacarlos. Si los papás no pueden, busquen a alguien de confianza que los ayude con eso. Es mejor que los chicos aprendan a disfrutar del aire libre desde chiquitos.


28 oct 2012

Premios y castigos

Ilustración: Lucía Fernández

Hay un texto llamado "Principios de aprendizaje y conducta" en el que se afirma: "tanto la sabiduría popular como la evidencia experimental nos dice que el reforzamiento inmediato es preferible al demorado".

Lo que escribe el autor se basa en muchos años de investigación científica y significa que mientras más rápido reforcemos o castiguemos una conducta, más efectivo será el reforzador o el castigo. Por el contrario, mientras más nos demoremos en reforzar o castigar, menos eficaz será dicho reforzador o dicho castigo.

Esto puede conllevar cierto interés para los papás, los maestros y toda figura de autoridad que deba mantener disciplina en niños y adolescentes. En general, esto compete a toda actividad en la que alguien desee que otro realice determinados comportamientos y no otros; por ejemplo, una empresa que desea incentivar a su personal. Pero aquí nos ocuparemos sólo de lo concerniente a la relación padres hijos.

El regalo de Navidad como premio

Una forma muy recurrente de intentar que los niños o adolescentes se porten bien o saquen mejores calificaciones es la del premio demorado para determinada fecha, que puede ser el cumpleaños, Navidad o vacaciones de verano.

Los papás suelen decirles a sus hijos: "si sacas buena nota, te regalo eso que me has pedido para Navidad". Los hijos suelen aceptar, a veces entusiasmados. Sin embargo, este tipo de premio no resulta tan efectivo y muchas veces sencillamente no funciona. Esto se debe a lo que hemos dicho anteriormente: el premio está excesivamente demorado; pasa demasiado tiempo. El niño o adolescente no ve un efecto positivo inmediato a su esfuerzo, sino que tiene que esperar varias semanas o meses antes de ver el efecto deseado. Por tanto, no aprende que estudiar trae consecuencias lo suficientemente buenas.

Podríamos agregar, además, que no es recomendable utilizar premios materiales como juguetes, bicicletas, golosinas, consolas de juegos de vídeo, dinero, etcétera, como formas de incentivar a los hijos que guarden disciplina o que obtengan buenas calificaciones. Pero si a esto se le agrega que el premio es demorado, nuestra acción será doblemente inefectiva.

El castigo del fin de semana, de las vacaciones o el castigo de larga duración

De la misma forma que los premios, incentivos o reforzadores, los castigos también funcionan de la misma forma. Muchas veces un niño o adolescente llega con una mala nota, con una llamada de atención disciplinaria o se ha portado mal en casa, y los papás recurren a castigos inefectivos (pero muchas veces muy dolorosos) como:

- "Ahora ya no irás al paseo del fin de semana".
- "Ahora te quedarás en casa en las vacaciones" o "ahora ya no harás fútbol en vacaciones".
- "No ves televisión por dos semanas" o "no sales en dos semanas" (o un mes o hasta dos meses).

Nuevamente, estos castigos que conllevan tanto tiempo en darse o que duran tanto, pueden infligir sufrimiento en el niño o adolescente, pero al final, el menor no habrá aprendido nada, debido a que no registra realmente que su acción haya originado un efecto negativo. Más bien lo que probablemente sentirá con mayor fuerza es que sus papás lo maltratan o que son malos.

Rapidez

Los reforzadores y castigos deben darse lo más pronto posible luego de la acción positiva o negativa del niño o adolescente. Mientras más tiempo pase, el niño o adolescente aprenderá menos. Además deben ser consecuencias de duración limitada. Mientras más dure el castigo o el premio, más pronto se le olvidará al menor que está siendo castigado o premiado por tal cosa que hizo.

Por ejemplo, si le va a quitar la televisión a su hijo, quítesela el mismo día que se portó mal. De repente, máximo, hasta el día siguiente, pero ya no más.

Por su lado, si busca reforzar una buena conducta o una buena nota, dele sus felicitaciones en ese mismo momento o saque provecho de lo que ha obtenido inmediatamente. Por ejemplo, si acabó de hacer un trabajo o una tarea, pueden ahora sí salir a tal sitio que deseaban o pasar determinado tiempo de placer ya sin la preocupación del deber pendiente.

Finalmente, habría que pensar también en que no todos los castigos y los premios son adecuados, por más rápido que se presenten. Ya mencioné que no se recomienda premiar con objetos materiales, especialmente lo relativo a los estudios. Tampoco se recomienda castigar, por ejemplo, privando de comida, encerrando a los menores en su habitación, golpeando o insultando. En el futuro intentaremos ahondar en este tema.

Referencia

Domjam, M. (2007). Principios de aprendizaje y conducta. Madrid: Thomson. Página 146.


Diego Fernández Castillo
Psicólogo – psicoterapeuta
Colegio de Psicólogos del Perú 19495

diego.fernandezc@pucp.edu.pe

23 sept 2012

Tercera edad: actividad versus inactividad


A medida que avanza la edad, la sabiduría de las personas se enriquece, por la cantidad de años de sucesos vividos y por la capacidad de razonar las decisiones que otorga la misma experiencia y el hecho de que uno ya no es joven y no siente las mismas ansias ni la misma urgencia por lograr ciertos objetivos. Esto da un adicional de calma, de tranquilidad, de objetividad y de distancia para pensar y tomar decisiones más razonadas. Por ello, entre otras cosas, las personas tendemos a buscar el consejo de una persona mayor.

Pero el avance de la edad también tiene sus contrapartes. Una de ellas es el deterioro del sistema nervioso y, específicamente, el deterioro de las funciones del cerebro, como la memoria de sucesos recientes, la formación de nuevos aprendizajes o la ejecución de los mismos. De esta forma, el envejecimiento afecta al sistema nervioso, hay muerte neuronal acumulada por el paso del tiempo y el cerebro ve disminuido su peso y su volumen.

Mantener la actividad

La mejor manera de contrarrestar el deterioro cognitivo propio del avance de la edad es mantener la actividad mental. Esto sigue la lógica de la neuroplasticidad; si se mantienen las funciones activas, los mecanismos para poner en marcha dichas funciones no sólo serán mantenidos por nuestro sistema nervioso, sino que probablemente se fortalecerán. En adultos mayores, la actividad mental sirve para retrasar o incluso detener el deterioro de las funciones cognitivas.

¿Cómo mantener la actividad mental?

- Ponerse objetivos y cumplirlos.

- Tener pasatiempos constructivos, que impliquen cierta actividad, y cultivarlos. Y al decir "pasatiempos constructivos" no estamos hablando de sentarse a ver televisión todo el día, por ejemplo, ni tampoco de actividades adictivas, como asistir sistemáticamente a casinos o a casas de juegos de azar).

- Desarrollar, en lo posible, cierta actividad laboral o académica; enseñar o estudiar algo nuevo.

- Aprender a hacer cosas nuevas, más allá de lo académico (nuevos juegos de mesa o de otro tipo, nuevas recetas de cocina, nuevos pasatiempos en general).

- Las novedades son excelentes, salir de la rutina, no estancarse en ella.

- Mantener la actividad física, ya que tener el cuerpo en actividad garantiza que también nuestro sistema nervioso se mantenga activo y funcionando. Por supuesto, la actividad física debe realizarse con todas las precauciones del caso, y esto es necesario para todas las edades. Si es necesario debería consultarse con el médico o profesional a cargo.

- Mantener el contacto con otras personas; mejor si se comparte con ellas una actividad con objetivos. Y cuando hablamos de contactos, hablamos más de calidad que de cantidad.


Evitar la inactividad


Las personas mayores tienden mucho a deprimirse, debido a muchos factores que se relacionan con la edad. Lo que hace la depresión o los síntomas depresivos, entre otras cosas, es, justamente, reducir la voluntad de las personas de mantenerse activas:

- Hay exceso de sueño o, por el contrario, falta de descanso, lo que genera, en ambos casos, fatiga y desgano.

- El apetito se puede alterar, lo que implica una nutrición inadecuada, lo que a su vez puede afectar la disposición de la persona a mantenerse activa.

- Se puede presentar un ánimo triste, melancólico, aburrido, intolerante, irritable, lo que aleja a las personas del contacto con los demás.

Si el mejor aliado para permanecer lúcidos, memoriosos y hábiles es el mantener la actividad mental y física, el peor enemigo sería la inactividad. El quedarse postrado, la soledad innecesaria, la rutina, las actividades repetidas una y otra vez, el sedentarismo, la pasividad de escuchar todo el día la radio o de ver todo el día la televisión, o, peor aun, de quedarse en cama sin tener indicado un descanso médico, todo ello afecta negativamente y ayuda a que el sistema nervioso del adulto mayor se deteriore de forma más veloz.

Esta es una de las razones por las que es importante enfrentar la depresión, ya que esta puede impedir que la persona se mantenga activa, por más que lo desee. Si no hay depresión, por más dificultades que existan, se podría intentar desplegar un cierto nivel de actividad.

Si la persona o sus allegados creen que está deprimida, es mejor consultar cuanto antes con un profesional de salud mental y hacerle frente al problema. Poco a poco, con un tratamiento adecuado, podrá animarse a realizar más actividades placenteras.


Diego Fernández Castillo
Psicólogo – psicoterapeuta
Colegio de Psicólogos del Perú 19495

diego.fernandezc@pucp.edu.pe

10 abr 2012

Ejercicio físico y deporte: aliados de la inteligencia y del buen rendimiento académico

Ahora se sabe que el ejercicio físico sí tiene relación con la inteligencia y el rendimiento académico de los niños. También se sabe que tiene relación con la salud física, la salud mental y el rendimiento académico o laboral de las personas adultas. Así, ha sido superada la separación que podría haberse insinuado anteriormente entre deporte e inteligencia o entre deporte y buen rendimiento académico.

Media hora diaria de ejercicio físico en el colegio

Para muestra un botón: en un colegio se tuvo la idea de que todos los días los estudiantes harían media hora de ejercicio físico. Al poco tiempo se vieron los resultados: el rendimiento académico general del alumnado mejoró significativamente, para sorpresa de todo el personal.

Ilustración: Lucía Fernández

Papás incentivando el ejercicio físico y el deporte

Es importante, por tanto, que los papás consideren la necesidad de que sus hijos hagan ejercicio físico. Hay que interesarse en qué les gustaría hacer y proveerles de lo necesario para que lo hagan. Si su hija quiere correr, acompáñela a correr o haga lo posible para que pueda hacerlo; si su hijo quiere aprender a jugar tenis, haga el esfuerzo y busque cumplirle este deseo; si quieren manejar bicicleta, cómprensela, no condicionen la bicicleta a las buenas notas "poniendo la carreta delante de los caballos".

El deporte no debe ser premio ni castigo

No condicione el ejercicio físico y el deporte a las buenas notas. Muchas veces he visto a los papás diciéndoles a sus hijos: "como sacaste malas notas, no tendrás fútbol". Al contrario, el deporte ayuda a que los chicos estudien mejor y se sientan mejor. Si a pesar de hacer deporte, su hijo o hija no tiene un rendimiento adecuado, no le eche la culpa al deporte, el deporte juega más bien a su favor. Seguramente hay otras problemáticas que están impidiendo que su hijo o hija mejore, pero no es necesariamente el deporte, a menos que él o ella se dedique exclusivamente a eso, que tampoco es la idea (nada en exceso es bueno).

Enseñándoles a los pequeños y animando a los más grandes

Mientras más pequeños mejor, juegue con ellos, hágalos correr y jugar físicamente. Si sus hijos ya están grandes y han estado acostumbrados a una vida sedentaria, viendo TV, jugando videojuegos o incluso estudiando sentados a la mesa en exceso, puede que no quieran hacer deporte o ejercicio. No se trata de obligar a sus hijos, ni menos de elegirles qué hacer, pero puede animarlos y poner de su parte para que en algún momento se animen a moverse.

Ya sabemos: el ejercicio físico y el deporte son aliados del buen rendimiento académico y del desarrollo de la inteligencia de los niños y adolescentes. No hay que tomarlos como premios o castigos, hay que tomarlos más bien como necesidades que siempre deben estar satisfechas.


Diego Fernández Castillo
Psicólogo – psicoterapeuta
Colegio de Psicólogos del Perú 19495

diego.fernandezc@pucp.edu.pe