18 feb 2013

Diez razones para leer

Aquí una imagen que circula por internet:


Todo es muy cierto, sin embargo, con respecto a los menores de edad, también hay que recordar: nunca se debería obligar a un niño o adolescente a leer cuando no lo desea. Pero si un niño o adolescente pide material de lectura o le interesa algún tema adecuado para su edad, sí se debería aprovechar para satisfacer esas ganas de leer, sin condiciones.

Aquí también escribimos sobre este asunto a propósito de otra imagen que circulaba por internet: "Un niño que lee será un adulto que piensa".

3 ene 2013

¿Vacaciones de qué?


En las épocas de vacaciones y en los meses de verano es muy importante recordar que, si bien nuestros hijos descansarán de todo lo que significó el último periodo de estudios, eso no significa que el resto de su existencia debe parar también.

Si usted tiene hijos que han estado siguiendo tratamiento médico o psicológico el último año y no han sido dados de alta, se le recomienda no caer en el error de suspender estos procesos "porque están de vacaciones", a menos que esto haya sido indicado por el profesional a cargo, o que dicho profesional esté fuera o de descanso, o que la familia haya planificado un viaje que haga imposible seguir con el tratamiento normalmente.

Si no hay impedimentos como los mencionados, las personas que no han culminado sus procesos de salud, deberían continuar con ellos. Suspender tratamientos por vacaciones es tan absurdo como retirarle el inhalador a un asmático porque terminó el año escolar. Igualmente, si usted sufre de alguna enfermedad, no va a dejar de tomar sus medicamentos porque toca vacaciones en su trabajo. Lo mismo se aplica a la salud psicológica y a la salud en general.

Las vacaciones se dan con respecto a lo laboral y a lo académico, nunca con respecto a la salud, al vestido, a la vivienda, a la alimentación, o a otras necesidades básicas. No hay que mezclar las cosas, y los chicos también tendrían que estar claros en esto.

14 dic 2012

¿Tiempo de postular a la universidad?


Siempre que termina un año también termina una gran etapa para los jóvenes que concluyen el último año de secundaria. Se da por terminada toda la etapa escolar, que ha durado alrededor de 11 años, y comienza una nueva e incierta fase, más adulta, más autónoma, donde lo que vale es la decisión correcta y ya no tanto el adecuarse a las normas que dictan los adultos.

Buena parte de estos jóvenes han optado u optarán estudiar en alguna universidad. Y de ellos, algunos han elegido o eligirán postular a una universidad de aquellas a las que, por su competitiva demanda, cuesta cierto esfuerzo ingresar, vía, por ejemplo, un examen de admisión abierto.

A su tiempo las cosas pueden funcionar mejor

Muchas veces, los jóvenes, presionados por diversos factores, manifiestan su deseo de postular a la universidad elegida inmediatamente después de terminar el año escolar. Aquí hay que estar atentos al verdadero deseo de los jóvenes. Los papás pueden darse cuenta de si sus hijos están postulando inmediatamente porque realmente lo desean (porque están seguros de lo que quieren hacer y porque sienten ansias de adentrarse en ese nuevo mundo) o porque se encuentran influenciados por alguna presión adicional o premura innecesaria. Los mismos jóvenes pueden pensar en la posibilidad de estar haciendo esto por presiones ajenas a sus verdaderos deseos o si acaso verdaderamente desean lo que están haciendo y en el tiempo en que lo están haciendo.

Si nos damos cuenta de que los jóvenes están presionados, puede ser bueno pensar que a su debido tiempo las cosas funcionan mejor que apurándolas. Es mejor comer una fruta madura que una fruta verde. También es mejor sacar la comida del horno a su tiempo y no antes. A veces puede ser desesperante el tiempo que toman ciertas cosas para estar listas, pero eso no significa que vayamos a arruinarlas por ser incapaces de esperar un poco.


¿Por qué a veces conviene esperar?

1) Puede convenir esperar un poco porque ha finalizado una etapa de 11 años de educación escolar y esto puede acarrear diversas reacciones emocionales en los chicos. Algunos pueden ingresar en una etapa de duelo, a veces indetectable por la misma persona que lo sufre. Y esto sería lógico, pues ha culminado un periodo largo en el que se llevaba todo un estilo de vida y en el que se frecuentaba diaramente a personas a las que probablemente no se verá más con la misma regularidad. Por tanto, es una despedida, la despedida de algo bastante grande.

Por otro lado, se sabe que una persona que pasa por una etapa de duelo puede rendir menos académica o laboralmente. Por tanto, si es posible elegir, es mejor que pase la etapa de duelo antes de embarcarse en una empresa como esta.

2) Asimismo, al salir del colegio, los jóvenes puede que no estén seguros de lo que desean estudiar. Si no hay una seguridad, si se está eligiendo la universidad por su prestigio, porque los compañeros de la promoción van a esa universidad, porque la universidad está cerca de casa o "porque hay que hacer algo", es mejor esperar a que los chicos estén más claros acerca de qué hacer con su vida. Hay que recordar que lo que estudien estos muchachos es lo que harán por el resto de sus vidas.

Muchas veces se ve casos en los que los estudiantes cambian de carrera a la mitad de los estudios de pregrado (o a veces a más de la mitad). A veces los estudiantes muestran mal rendimiento académico porque lo que han elegido no les acaba de gustar. Muchos de estos chicos y chicas terminan cambiando de carrera, de universidad o incluso desertando de los estudios, con lo que se pierde un futuro profesional.

 
3) Otras veces conviene esperar por una cuestión de madurez emocional. Hay estudiantes muy talentosos que ingresan rápido, pero que debido a su inmadurez hacen su entrada al mundo adulto con el pie izquierdo, por ejemplo, cayendo en adicciones o en situaciones riesgosas. En todas las universidades hay grupos de muchachos que se exceden en sus libertades. Los más ingenuos, inmaduros y ávidos de experiencias estimulantes estarán proclives a caer en situaciones de riesgo.

No estamos diciendo que tomar las cosas con calma hará que los jóvenes no caigan en riesgos. Lo que sí puede suceder es que el tiempo antes de la postulación pueda ser una ventana para que el futuro estudiante madure sus ideas, o tenga otras experiencias que le den un poco de pausa y de mayor raciocinio a su vida.

El punto medio

Hay algo que se puede tomar en cuenta: "las cosas a su tiempo" no significan vagancia y vacaciones permanentes. "Las cosas a su tiempo" significa que los jóvenes pueden aprovechar un tiempo para unas semanas de vacaciones, pueden trabajar en algo si desean o hacer alguna actividad antes de embarcarse finalmente a estudiar para lograr una vacante.

El famoso "año de descanso" no es muy recomendable. Puede no ser correcto darle a alguien en bandeja de plata la experiencia de ser un mantenido. Eso no solo hará sentir mal a los padres, sino también al mismo joven, que, entre otras cosas, se podría sentir culpable de beneficiarse con semejante placer a costa del trabajo de sus papás o podría ver cómo sus compañeros avanzan mientras él se queda estancado, seducido por la experiencia de la ociosidad. Un año sin hacer nada puede asimismo aumentar los riesgos de una serie de afecciones psicológicas, como la depresión o las adicciones. Para remate, un año sin hacer nada hará más difícil al joven o a la joven su regreso a los estudios, tomando en cuenta que los estudios de la academia preuniversitaria son mucho más fuertes, demandantes y complicados que los de 5o de secundaria. Por eso, no conviene oxidarse tanto si se desea postular a una universidad de estas.

Como vacaciones, es decir, tiempo para descansar y no sentirse obligado a hacer nada concerniente al ámbito laboral o académico, puede ser adecuado como máximo el verano siguiente al fin del año escolar. Luego de ese tiempo, la persona debe hacer algo, como cualquiera de nosotros. Si se desea esperar un poco más para iniciar la preparación preuniversitaria, es necesario dedicarse a algo que le guste, aprender cosas nuevas o trabajar y tener la experiencia de producir.

Como conclusión

No es necesario apurarse. Si se acaba de salir del colegio hay que evaluar bien si realmente se desea empalmar tan rápido con los estudios preuniversitarios. Si es algo que realmente desea el joven o la joven, es necesario hacerlo así y empezar ya. Pero si no, no tiene nada de malo tomarse el tiempo con prudencia y administrarlo bien, sin nunca caer en extremos ni excesos.



Diego Fernández Castillo
Psicólogo – psicoterapeuta
Colegio de Psicólogos del Perú 19495

diego.fernandezc@pucp.edu.pe

19 nov 2012

La música: aliada de la salud física y mental


En un artículo titulado "Música y neurociencias", los autores mencionan que a raíz de las investigaciones se ha propuesto que la música, a pesar de no ser necesaria para sobrevivir, sí «puede ser significante para mantener una salud física y mental» (página 163).

Escuchar música (respetando a los demás, por supuesto) puede, por tanto, ser un factor importante para mantener la salud de las personas, y hay quienes dicen que también de los animales y de las plantas. Efectivamente, algunas personas afirman que poniendo música suave en el lugar donde están las plantas, éstas tienden a crecer más fuertes, vitales y frondosas.

Para los niños y adolescentes

- Si su hijo manifiesta deseos de aprender a tocar algún instrumento, de cantar o de bailar, podemos aplicar lo mismo que mencionamos en una entrada anterior acerca de los deportes: aproveche la oportunidad de que su hijo se interesa por algo que le hará bien y concédale el deseo, sin condicionarlo a las buenas notas o al buen comportamiento. Si su hijo le toma gusto a un instrumento o al canto, no sólo escuchará mucha música, sino que también la hará él mismo, generándole muchos beneficios a su desarrollo, por la cantidad de habilidades que tendrá que poner en marcha para interpretar, ejecutar o incluso componer.

En el caso de la danza, del mismo modo, la cantidad de funciones que la persona debe desplegar para la ejecución y la interacción con la música le otorgarían, con la práctica, otros tantos beneficios. Además, con la danza, las personas realizan trabajo físico, lo que ya de por sí es muy valioso para la salud física y mental.

- Si usted es padre o madre y sabe tocar algún instrumento. Ofrézcale a su hijo aprender a tocar para hacer música juntos. Si su hijo o hija se anima y llegan a establecer una práctica, la relación entre ustedes podría mejorar notablemente o mantener sus niveles óptimos, además de aplicarse las mismas ventajas que se mencionaron en el punto anterior.

- Lo mismo que se mencionó acerca de la lectura en otra entrada, se aplica para la música. Nunca se debe obligar a un niño o adolescente a practicar música, canto o danza. La persona debe hacerlo porque lo desea. La obligación puede hacer que el niño o adolescente crezca sintiendo rechazo a una actividad buena.

Para los adultos y adultos mayores

- Si usted es adulto y desea retomar su práctica, hágalo sin pensarlo mucho. Le hará mucho bien.

- Si usted es adulto y no sabe tocar ningún instrumento, ni cantar, ni bailar, pero siente deseos de aprender alguna de estas disciplinas, no se desanime. Hay muchas personas que han empezado siendo mayores y han reportado beneficios significativos para su salud, además de satisfacer su deseo y pasarla muy bien con su nueva actividad. Si sus papás no pudieron dárselo siendo niño, podría pensar en dárselo usted mismo ahora que es adulto.

Referencia

Masao, Ricardo; Martínez, Alma; Vanegas, Mario (2010). "Música y neurociencias". En: Archivos de Neurociencias. Volumen 15. Número 3. Julio - septiembre 2010. Páginas 160 - 167.


Diego Fernández Castillo
Psicólogo – psicoterapeuta
Colegio de Psicólogos del Perú 19495

diego.fernandezc@pucp.edu.pe

12 nov 2012

Ambientes enriquecidos versus ambientes empobrecidos

En un documento de la Universidad de Huelva encontramos esta imagen:


Si los hombres de ciencia realizan este tipo de experimentos en animales es porque su ética les impide llevarlos a cabo en seres humanos; pero la intención (justificada o no) es obtener información que pueda servir para comprender precisamente a las personas.

Aquí tenemos a unas ratas que crecen en ambientes empobrecidos (b), sólo con las necesidades básicas satisfechas. Luego tenemos a otras en ambientes un poco más enriquecidos (a), donde por lo menos hay otras ratas con las que se comparte. Y, finalmente, tenemos a otras que han crecido en un ambiente más rico en elementos, donde no solamente hay alimentos y otras ratas, sino más espacio y la posibilidad de hacer otras actividades como jugar o ejercitarse (c).

El texto de la imagen enumera las ventajas que se encontraron en las ratas que crecieron en ambientes enriquecidos. La pregunta es si se podría pensar que esto mismo se puede aplicar a los niños.

Ahora niños

Pensemos en un primer niño que crece solo, juega solo, come, bebe, duerme y se encuentra confinado en su casa, protegido (o sobreprotegido) por sus padres. Ahora pensemos en un segundo niño que, además de tener las necesidades básicas, tiene la posibilidad de compartir con otros niños, de jugar, de ejercitarse, de salir, de pasear y de aprender cosas nuevas. ¿Podría ser que efectivamente este segundo niño tenga ventajas sobre el primero?

Las mismas conclusiones

Nuevamente podemos llegar a las mismas conclusiones a las que llegamos en entradas anteriores (véase estas entradas: 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7). Los padres deben jugar con sus niños, dedicarles algo de tiempo y no limitarse sólo al trabajo, deben animarlos a hacer deporte o hacer deporte con ellos, deben enseñarles ellos mismos cosas nuevas y no esperar a que sean los profesores los únicos que lo hagan. Si el papá sabe hacer música, enséñele música a su hijo o hija. Si la mamá sabe bailar, enséñele a bailar a su hijo o hija. La idea aquí es compartir aquello que nos apasiona con nuestros hijos y divertirnos también nosotros.

Asimismo, se les debe dejar jugar en ambientes adecuados, con otros niños de su edad, no confinarlos en la casa o condenándolos a relacionarse sólo son adultos. Haciendo esto constantemente (sin caer en exageraciones y en la sobreocupación, privando a los niños de momentos de paz y descanso) los niños desarrollarán mejor su sistema nervioso y tendrán mucha mayor capacidad de aprendizaje, lo que les dará mayores posibilidades de forjarse un buen futuro. La idea, finalmente, es enriquecer la vida y el desarrollo de los niños.

Referencia

Fundamentos biológicos del aprendizaje y la memoria. Universidad de Huelva. Departamento de Biología Ambiental y Salud Pública. Puede leer este documento aquí.

28 oct 2012

Premios y castigos

Ilustración: Lucía Fernández

Hay un texto llamado "Principios de aprendizaje y conducta" en el que se afirma: "tanto la sabiduría popular como la evidencia experimental nos dice que el reforzamiento inmediato es preferible al demorado".

Lo que escribe el autor se basa en muchos años de investigación científica y significa que mientras más rápido reforcemos o castiguemos una conducta, más efectivo será el reforzador o el castigo. Por el contrario, mientras más nos demoremos en reforzar o castigar, menos eficaz será dicho reforzador o dicho castigo.

Esto puede conllevar cierto interés para los papás, los maestros y toda figura de autoridad que deba mantener disciplina en niños y adolescentes. En general, esto compete a toda actividad en la que alguien desee que otro realice determinados comportamientos y no otros; por ejemplo, una empresa que desea incentivar a su personal. Pero aquí nos ocuparemos sólo de lo concerniente a la relación padres hijos.

El regalo de Navidad como premio

Una forma muy recurrente de intentar que los niños o adolescentes se porten bien o saquen mejores calificaciones es la del premio demorado para determinada fecha, que puede ser el cumpleaños, Navidad o vacaciones de verano.

Los papás suelen decirles a sus hijos: "si sacas buena nota, te regalo eso que me has pedido para Navidad". Los hijos suelen aceptar, a veces entusiasmados. Sin embargo, este tipo de premio no resulta tan efectivo y muchas veces sencillamente no funciona. Esto se debe a lo que hemos dicho anteriormente: el premio está excesivamente demorado; pasa demasiado tiempo. El niño o adolescente no ve un efecto positivo inmediato a su esfuerzo, sino que tiene que esperar varias semanas o meses antes de ver el efecto deseado. Por tanto, no aprende que estudiar trae consecuencias lo suficientemente buenas.

Podríamos agregar, además, que no es recomendable utilizar premios materiales como juguetes, bicicletas, golosinas, consolas de juegos de vídeo, dinero, etcétera, como formas de incentivar a los hijos que guarden disciplina o que obtengan buenas calificaciones. Pero si a esto se le agrega que el premio es demorado, nuestra acción será doblemente inefectiva.

El castigo del fin de semana, de las vacaciones o el castigo de larga duración

De la misma forma que los premios, incentivos o reforzadores, los castigos también funcionan de la misma forma. Muchas veces un niño o adolescente llega con una mala nota, con una llamada de atención disciplinaria o se ha portado mal en casa, y los papás recurren a castigos inefectivos (pero muchas veces muy dolorosos) como:

- "Ahora ya no irás al paseo del fin de semana".
- "Ahora te quedarás en casa en las vacaciones" o "ahora ya no harás fútbol en vacaciones".
- "No ves televisión por dos semanas" o "no sales en dos semanas" (o un mes o hasta dos meses).

Nuevamente, estos castigos que conllevan tanto tiempo en darse o que duran tanto, pueden infligir sufrimiento en el niño o adolescente, pero al final, el menor no habrá aprendido nada, debido a que no registra realmente que su acción haya originado un efecto negativo. Más bien lo que probablemente sentirá con mayor fuerza es que sus papás lo maltratan o que son malos.

Rapidez

Los reforzadores y castigos deben darse lo más pronto posible luego de la acción positiva o negativa del niño o adolescente. Mientras más tiempo pase, el niño o adolescente aprenderá menos. Además deben ser consecuencias de duración limitada. Mientras más dure el castigo o el premio, más pronto se le olvidará al menor que está siendo castigado o premiado por tal cosa que hizo.

Por ejemplo, si le va a quitar la televisión a su hijo, quítesela el mismo día que se portó mal. De repente, máximo, hasta el día siguiente, pero ya no más.

Por su lado, si busca reforzar una buena conducta o una buena nota, dele sus felicitaciones en ese mismo momento o saque provecho de lo que ha obtenido inmediatamente. Por ejemplo, si acabó de hacer un trabajo o una tarea, pueden ahora sí salir a tal sitio que deseaban o pasar determinado tiempo de placer ya sin la preocupación del deber pendiente.

Finalmente, habría que pensar también en que no todos los castigos y los premios son adecuados, por más rápido que se presenten. Ya mencioné que no se recomienda premiar con objetos materiales, especialmente lo relativo a los estudios. Tampoco se recomienda castigar, por ejemplo, privando de comida, encerrando a los menores en su habitación, golpeando o insultando. En el futuro intentaremos ahondar en este tema.

Referencia

Domjam, M. (2007). Principios de aprendizaje y conducta. Madrid: Thomson. Página 146.


Diego Fernández Castillo
Psicólogo – psicoterapeuta
Colegio de Psicólogos del Perú 19495

diego.fernandezc@pucp.edu.pe

19 oct 2012

La importancia de tomar un buen desayuno todos los días

Ilustración: Lucía Fernández

Muchas veces se sale de casa por la mañana tomando sólo una taza de bebida caliente o un vaso de jugo, en vez de tomar un desayuno completo. Esto puede ser debido a muchas razones; el apuro, la falta de apetito o una dieta mal llevada.

Hay que tener cuidado. El desayuno es la comida más importante del día, debido a que, entre otras cosas, de ella se producirán las energías que necesitaremos para todo un día de actividades.

Consecuencias iniciales

Un día sin tomar un buen desayuno puede ser garantía de que aparezcan señales psicológicas negativas en el transcurso del día, debido a la baja de niveles de glucosa. Estas pueden ser cansancio, irritabilidad, desgano o flojera, ansiedad o incluso mareos. Si no tomar un buen desayuno se hace costumbre, tenemos un buen factor desencadenante de signos de depresión en la persona.

Consecuencias de mediano y largo plazo

La Organización Mundial de la Salud ya publicó hace años la idea de que muchas de las enfermedades que se han entendido como de origen físico tienen en realidad un comienzo psicológico. No tomar desayuno adecuadamente no es un asunto físico en un inicio, es un asunto de hábitos, un asunto psicológico, y más aun en aquellas personas que sabiendo que se están haciendo daño, persisten en hacerlo.

El hábito de no tomar un buen desayuno en realidad es una forma de no alimentarse bien. A la larga genera problemas de salud que se agregan a los problemas mencionados arriba: estos pueden ser gastritis (lo que luego puede generar úlcera, lo que a su vez puede generar cáncer), flacidez muscular, celulitis, problemas de circulación y sobrepeso.

Un buen desayuno todos los días

Salvo excepciones dictadas por profesionales de salud, todos deberíamos formar el hábito de no saltarnos esta comida tan importante y de consumirla bien, sin que falte cantidad ni calidad. Si se hizo tarde para salir, es necesario que se busque un momento lo más temprano posible, hasta antes del mediodía, para completar su desayuno; para los estudiantes puede ser durante el primer recreo o descanso. No llegar al mediodía sin haber ingerido un buen desayuno.


Diego Fernández Castillo
Psicólogo – psicoterapeuta
Colegio de Psicólogos del Perú 19495

diego.fernandezc@pucp.edu.pe