Fuente: UNAB.
10 jul 2013
Consecuencias de tener un hijo preferido
Fuente: UNAB.
9 jul 2013
A ti te quiero más
Algunos papás recurren a este tipo de afirmaciones para hacer sentir mejor a uno de sus hijos. Sin embargo, en primer lugar, lo más probable es que el niño no le vaya a creer al papá o mamá que diga esto, por más que acepte la declaración con aparente gusto o alivio. En el fondo, el niño sabe perfectamente que no se debería dar este tipo de preferencias, o, en todo caso, no se daría a su favor (si de verdad lo creyera no estaría en rivalidad con su hermano o hermana y no habría necesidad de consolarlo). Esto fija en la mente del niño la certeza de que su papá o su mamá miente y no es de confianza; y es que en el fondo podemos darnos cuenta de que se trata de una manipulación.
En segundo lugar, suponiendo que el niño le crea a su progenitor, se fija en la mente del niño la idea de que su papá o mamá es capaz de parcializar su afecto en detrimento de uno de los hermanos. Esto desestabiliza el sistema familiar en la mente del niño, lo hace endeble y sujeto a favoritismos, además que nos pone en alerta de lo manipulable que es el niño en cuestión.
Lo más recomendable sería decir la verdad: que a ambos hermanos se los ama y que de ninguna manera a uno se le quiere más que al otro.
Pero, ¿y si es verdad que mamá o papá quiere más a alguno de los hermanos?
Por supuesto estamos exceptuando los casos en los que de verdad el papá o la mamá siente que quiere más a uno. Nada de lo que hemos dicho arriba se aplica a estos casos. Aquí es verdad que hay favoritismo y es verdad que el sistema familiar no podría ser sólido para ninguno de los niños, ni para el favorito, ni para el que no lo es, ya que se está creciendo en un sistema familiar injusto, excluyente y parcializado (y por tanto eso es lo que aprenderá y así saldrá al mundo y a la vida).
En suma, los favoritismos de los padres hacia los hermanos pueden ser muy nocivos para los hijos, sean verdad o sean mentiras blancas.
Diego Fernández Castillo
Psicólogo – psicoterapeuta
Colegio de Psicólogos del Perú 19495
diego.fernandezc@pucp.edu.pe
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niñez,
rivalidad fraterna
30 mar 2013
Obesidad y neuroplasticidad
Recomendaciones
- Evitar el exceso de azúcares y grasa en los alimentos.
- Practicar ejercicio físico o algún deporte.
- Si ve que su hijo o hija empiezan a mostrar sobrepeso y que va ganando kilogramos, póngase alerta e implemente acciones dirigidas a revertir el proceso (revisar los hábitos alimenticios, promover el deporte y, si es necesario, consultar con un profesional de salud y seguir sus recomendaciones).
Diego Fernández Castillo
Psicólogo – psicoterapeuta
Colegio de Psicólogos del Perú 19495
diego.fernandezc@pucp.edu.pe
Etiquetas:
alimentación,
aprendizaje,
educación,
ejercicio físico,
hábitos alimenticios,
obesidad,
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sistema nervioso,
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tratamientos médicos
25 mar 2013
La comida chatarra puede aumentar la impulsividad
Debido a esa elevada carga de calorías, estos productos, si son consumidos sistemáticamente, con cierta regularidad o en exceso, pueden generar un sobrante de energía que muchas veces los niños no saben cómo descargar, creándose condiciones para que manifiesten comportamientos impulsivos o brusquedad en su trato o en sus acciones, en general.
Recomendaciones
La recomendación es evitar crear un hábito del consumo de estos "alimentos" o, más aun, intentar evadirlos lo más posible, ya que su sabor hace que los niños les exijan a los padres que les den estas sustancias perjudiciales. Hay que evitar poner estos productos en las loncheras, pues entran a competir con alimentos más saludables. Con mayor razón, hay que evitar reemplazar las comidas con dichos productos.
Diego Fernández Castillo
Psicólogo – psicoterapeuta
Colegio de Psicólogos del Perú 19495
diego.fernandezc@pucp.edu.pe
14 mar 2013
Papás separados
1) Evite entrar en la casa de su ex pareja: es mejor evitar quedarse ahí haciendo cosas (como ver TV o ayudar a los chicos con las tareas) y más aun quedarse a dormir. Su presencia ahí puede generar confusión en los niños y adolescentes, y/o puede dar la sensación de que no ha habido una separación real. Lo más conveniente sería ir a buscar o dejar a sus hijos a la puerta de su casa, respetando estrictamente los acuerdos a los que han llegado.
2) Evite salir de paseo o hacer actividades en familia con su ex pareja y sus hijos: se genera la misma confusión mencionada en el punto anterior y se puede generar una falsa esperanza de reconciliación en los hijos.
3) Póngase de acuerdo con su ex pareja acerca de cómo organizar las vacaciones, las festividades y los cumpleaños: si estos acuerdos se ponen por escrito en una conciliación, mejor. Aquí la idea es evitar convertir a los hijos en una torta a repartirse entre los padres.
También es poco conveniente celebrar fechas especiales en familia con su ex pareja y sus hijos. Se puede generar una alegría y un buen momento en los chicos, pero al mismo tiempo se genera, por lo bajo, mucha confusión y poca claridad.
En resumen...
En resumen, si usted es el papá que tuvo que salir de casa, es necesario mantener una respetuosa distancia de su ex pareja, por lo menos en presencia de sus hijos.
Si, aun separados, usted y su ex pareja son muy amigos y quieren seguir pasando tiempo juntos, si ambos tienen nuevas parejas y los cuatro se quieren frecuentar, si comparten un grupo de amistades, o demás escenarios posibles, es mejor esperar a que los niños y los adolescentes maduren lo suficiente como para entender que así son sus padres, antes de pensar en hacerlos partícipes de todo aquello. Mientras tanto, es bueno mantener la respetuosa distancia mencionada, al menos delante de ellos.
Diego Fernández Castillo
Psicólogo – psicoterapeuta
Colegio de Psicólogos del Perú 19495
diego.fernandezc@pucp.edu.pe
Etiquetas:
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vacaciones
18 feb 2013
Diez razones para leer
Aquí una imagen que circula por internet:
Aquí también escribimos sobre este asunto a propósito de otra imagen que circulaba por internet: "Un niño que lee será un adulto que piensa".
3 ene 2013
¿Vacaciones de qué?
En las épocas de vacaciones y en los meses de verano es muy importante recordar que, si bien nuestros hijos descansarán de todo lo que significó el último periodo de estudios, eso no significa que el resto de su existencia debe parar también.
Si usted tiene hijos que han estado siguiendo tratamiento médico o psicológico el último año y no han sido dados de alta, se le recomienda no caer en el error de suspender estos procesos "porque están de vacaciones", a menos que esto haya sido indicado por el profesional a cargo, o que dicho profesional esté fuera o de descanso, o que la familia haya planificado un viaje que haga imposible seguir con el tratamiento normalmente.
Si no hay impedimentos como los mencionados, las personas que no han culminado sus procesos de salud, deberían continuar con ellos. Suspender tratamientos por vacaciones es tan absurdo como retirarle el inhalador a un asmático porque terminó el año escolar. Igualmente, si usted sufre de alguna enfermedad, no va a dejar de tomar sus medicamentos porque toca vacaciones en su trabajo. Lo mismo se aplica a la salud psicológica y a la salud en general.
Las vacaciones se dan con respecto a lo laboral y a lo académico, nunca con respecto a la salud, al vestido, a la vivienda, a la alimentación, o a otras necesidades básicas. No hay que mezclar las cosas, y los chicos también tendrían que estar claros en esto.
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