15 nov 2016

La falta de sueño y el sobrepeso


Dormir lo necesario (7 u 8 horas en adultos) trae una variedad de beneficios a la salud de las personas. Por el contrario, dormir menos de lo que el cuerpo necesita trae una serie de consecuencias indeseables. Una de ellas es la generación de un mayor riesgo a desarrollar sobrepeso u obesidad. Por ejemplo, las personas que duermen menos de lo necesario tienden a realizar menos actividad física y suelen experimentar un aumento del apetito.

Un indicador de que la salud está afectada

El sobrepeso, y más aun la obesidad, por lo general, son indicadores de que la salud de la persona presenta problemas. En parte es por eso que las personas que tienen sobrepeso u obesidad también pueden sufrir una serie de consecuencias psicológicas negativas, como baja autoestima, problemas de ansiedad o algunos tipos de depresión, y esto también se relaciona con la interacción con las demás personas y con la comunidad en general, e incluso con la vida sexual o de pareja.

Es por ello que normalmente las personas no desearíamos tener sobrepeso y muchas que ya lo tienen buscan revertir la situación. Una manera de minimizar los riesgos de caer en este problema es cuidando nuestro sueño y criando a los niños de manera que también aprendan a cuidar el suyo.

Asimismo, si la persona ya presenta sobrepeso y está intentando bajar kilos, tiene que cuidar su sueño. Dormir menos de lo que el cuerpo necesita puede impedir que la persona baje de peso, a pesar de las dietas y las rutinas de ejercicio físico. Son muy frecuentes estos casos de personas que realizan acciones para bajar de peso y no lo logran, con la consecuente frustración, malestar y desesperanza que ello origina. La falta de sueño es uno de los hábitos que provocan esta situación.

Referencia

Friedman, Jackelyn (2014). Cinco hábitos que te impiden bajar de peso. En línea: http://blogs.publimetro.pe/buenbocado/2014/10/cinco-habitos-que-te-impiden-bajar-de-peso.html


Diego Fernández Castillo
Psicólogo – psicoterapeuta
Colegio de Psicólogos del Perú 19495

diego.fernandezc@pucp.edu.pe

18 oct 2016

¿Conviene tomar a mi hijo como confidente, paño de lágrimas o doctor corazón?


Varias veces, en mi consulta, me he encontrado con adolescentes, o incluso niños, a los que uno de sus papás acaba usándolos como paño de lágrimas, por ejemplo, luego de que el otro papá le ha sido infiel, o en general durante cualquier crisis o dificultad de pareja.

Tus hijos no son tus psicólogos

Bien lo dice la terapeuta familiar Denhi Chaney: "tus hijos no son tus psicólogos". Y tiene razón. Si tienes problemas con tu pareja, hay que arreglar las cosas con él o ella; ahí están también los amigos o la familia adulta de confianza para escucharte o acompañarte, si es que es necesario; o, por último, ahí hay psicólogos con quienes puedes hablar sin absolutamente ningún tapujo para ver cómo resolver el asunto; pero los hijos no están para eso.

Nosotros estamos para cuidar, proteger y escuchar a nuestros hijos, no al revés

Hay que recordar que nosotros somos los papás y ellos los hijos. Es decir, ellos son nuestra responsabilidad, no al revés, nosotros no somos responsabilidad de ellos; nosotros somos los papás y estamos para cuidarlos, no al revés, ellos no están para cuidarnos a nosotros. Asimismo, al ser sus papás, nosotros estamos para escucharlos y apoyarlos en la resolución de sus problemas, no al revés, ellos no están para escuchar nuestros rollazos de adultos ni menos para resolvérnoslos.

El mundo al revés

Hacer las cosas al revés es tan chocante como que tú fueras al psicólogo, abrumado por alguna situación y dificultad, y el psicólogo acabe contándote sus problemas. ¡Y encima le tienes que pagar! Algo así es, es el mundo al revés.

Recomendación

Así que ya sabemos, si estamos pasando por problemas de pareja y necesitamos conversar con alguien más, acudamos a los adultos que nos rodean, y sigamos cuidando, protegiendo y escuchando a nuestros hijos. Ya les llegará a ellos la hora de ser padres o de cuidar de alguien; ahora todavía no es el tiempo.

Referencia

Chaney, Denhi (2016). ¿Cómo afecta a los hijos una infidelidad en el matrimonio? Online: https://familias.com/2628/como-afecta-a-los-hijos-una-infidelidad-en-el-matrimonio


Diego Fernández Castillo
Psicólogo – psicoterapeuta
Colegio de Psicólogos del Perú 19495

diego.fernandezc@pucp.edu.pe

2 oct 2016

Ya no te voy a querer


Las psicólogas Ana María Baltazar y Celia Palacios (2011) nos recuerdan lo inconveniente que puede ser condicionar el cariño por los hijos.

Cuando los papás les decimos a nuestros hijos cosas como "si no haces tal cosa ya no te voy a querer", o "ya no te quiero porque te has portado mal", les estamos enseñando que el amor está condicionado a si el otro hace lo que queremos y también que el amor es tan inestable que realmente uno puede dejar de amar a alguien de un momento a otro.

Inseguridad y baja autoestima

Baltazar y Palacios precisan que esto puede generar inseguridad y puede afectar el desarrollo de la autoestima del niño. ¿Por qué? Porque le estamos diciendo que él es susceptible de ser amado solo si obedece, si complace a la otra persona o si da algo a cambio. Le estamos diciendo que él no es susceptible de ser amado por él mismo.

Yo aquí me imagino también la cólera que debe sentir el niño pequeño. Las personas que más ama (sus papás) le están diciendo que él mismo, independientemente de sus acciones, no vale nada. Pongámonos en su lugar. Si nuestra pareja o alguien a quien amamos mucho nos dijera esto, ¿no nos daría rabia? Además de la tristeza, yo me imagino también la cólera que podría sentirse. Por eso tal vez muchos niños parecen hacer justamente lo contrario de lo que se les dice, porque tal vez algo los está enfureciendo.

Recomendación

Baltazar y Palacios nos recuerdan también la recomendación básica frente a este tema. los niños necesitan saber que si se portan mal sus papás podrán enojarse con ellos, pero nunca dejarán de amarlos. Una cosa no quita la otra.

Si los niños tienen claro esto se sentirán más seguros con sus papás, tendrán más confianza para contar los sucesos y mentirán menos, ya que tendrán menos miedo, puesto que tendrán la certeza de que el amor de sus papás estará allí, pase lo que pase.

Referencia

Baltazar Ramos, Ana María & Palacios Suárez, Celia (2011). Consejos prácticos para la educación de los hijos. México D. F., México, Editorial Trillas. Páginas 24, 25.


Diego Fernández Castillo
Psicólogo – psicoterapeuta
Colegio de Psicólogos del Perú 19495

diego.fernandezc@pucp.edu.pe

20 sept 2016

"Niños que se despiertan mucho de noche"


A veces los adultos nos ponemos tan ansiosos con los bebés que acabamos por meter la pata sin darnos cuenta.

Uno de los deseos más acariciados por los papás de niños pequeñitos es que estos duerman de corrido toda la noche, porque naturalmente eso les permite dormir bien a ellos.

Pues bien, en este artículo que recomiendo, que ya tiene sus años en internet, el pediatra Jesús Garrido García nos habla de cómo hacer para que nuestro bebé duerma más tiempo y mejor durante sus periodos de sueño.

Él no lo menciona claramente, pero en los dos "errores", como él los llama, hay en juego componentes psicológicos de los adultos. Estos dos "errores" son:

1) Creer que el niño se despertó cuando en realidad solo se está acomodando, y en consecuencia, despertarlo

Es interesante cómo juega aquí el componente de la ansiedad. El adulto está tan ansioso por atender a su hijo, que lo acaba por atender cuando no lo necesita, creando una necesidad donde antes no la había, ya que al despertarlo, lógicamente tiene que ocuparse ahora de dormirlo. Esto genera un empobrecimiento tanto del descanso del adulto, como del propio niño.

La regla que da Garrido García es clarísima: "si hace ruido, pero no llora y tiene los ojos cerrados, no hagas nada".

2) Dormir al niño con el biberón o la leche cada vez que se despierta

Naturalmente esto creará más interrupciones en el sueño de papás e hijo, pues habrá más orina, más deposiciones, más pañales qué cambiar y más malestar en la noche, además de que durante el día probablemente acabe por no comer bien, debido a la costumbre.

Me pregunto si aquí no está uno de las semillas de algunos problemas de crianza posteriores, como el "te compro lo que quieras para que dejes de hacerme berrinche" o "te doy un celular para que estés tranquilo" (¡y resulta que el niño tiene 3 años!) o, en general, "te consiento, te consiento, te consiento, porque creo que eso es lo que necesitas". Si esto que estoy pensando tiene cierta lógica, pues tenemos un ejemplo claro de cómo algunas problemáticas de la niñez, adolescencia y adultez pueden comenzar en periodos muy tempranos, en la alimentación, en el manejo del sueño, o en los cuidados primarios.

Les recomiendo que lean este artículo; es bastante claro y propone soluciones que, de resultar interesantes, pueden consultarse con el pediatra a cargo.

Aquí el artículo:

3 sept 2016

"La tristeza por la pérdida de un ser querido no se va con pastillas en un día"


El mes pasado puse aquí una entrada titulada "A alguien a quien se ha amado no se lo olvida en una semana". Encontré algo relacionado con eso: el diario español Correo, entrevistó al psiquiatra Jorge Pla Vidal. El título de la entrevista se parece bastante al de la entrada que puse. La entrevista se titula: "La tristeza por la pérdida de un ser querido no se va con pastillas en un día".

Jorge Pla Vidal dice en esa entrevista algo importante que quiero poner aquí como para reforzar la idea. Dice:

«La tristeza (...), que es una forma normal de reaccionar ante las pérdidas que tenemos en la vida, no siempre constituye una depresión. Tiene que ser una tristeza de una intensidad y una duración suficiente para que (...) podamos considerarla depresión. Y a veces, como vivimos con tanta prisa y nos ponemos a nosotros mismos unas metas muy exigentes, queremos que la tristeza que nos ha producido la pérdida de un ser querido nos desaparezca al día siguiente. Y eso no se puede conseguir, ni siquiera con pastillas.»

Pues eso, más o menos lo mismo que les comentaba hace 3 semanas en esa entrada. Me acuerdo que muchos pacientes me han preguntado en algún momento si no tengo alguna manera de borrar sus recuerdos o de desaparecer sus sentimientos. Naturalmente eso es imposible. Si perdemos a alguien o algo importante, pasamos por un proceso de duelo, estamos tristes, lloramos, nos enojamos, se nos va la motivación o incluso el hambre y/o el sueño se nos afectan. No hay pastilla mágica ni técnica psicológica milagrosa que nos anule la humanidad.

25 ago 2016

Los niños con smartphones o tablets en la habitación tienen peores hábitos de sueño


En noviembre del 2014, la revista Pediatrics publicó un estudio científico en el que se veía cómo es que los niños con tablets y celulares en la habitación desarrollaban peores hábitos de sueño en comparación con los niños que no los tenían. Los autores concluyeron que había que tener mucha cautela con esto del uso irrestricto de estos dispositivos por parte de los niños.

Lamentablemente para la gente de habla castellana, este estudio está en inglés. Pero felizmente, la página Neurología, publicó una nota en la que nos resume y nos explica este estudio en un lenguaje sencillo. Aquí el enlace:


Como debe ser siempre, el portal Neurología pone al pie de su nota, el link hacia el artículo original en Pediatrics.

Dispositivos en la habitación

Entre los profesionales de salud, existe más o menos un consenso: la presencia de dispositivos electrónicos en la habitación genera problemas. Y esto es así tanto en niños como en adultos.

Entre los profesionales de salud, están aquellos que piensan que la habitación es un espacio que solo tendría que ser utilizado para descansar y para tener intimidad. Según esta opinión, en las habitaciones no se tendría que poner televisores, computadoras o consolas de videojuegos, por ejemplo. Por último, si no se tiene opción, se recomienda que los aparatos se desconecten y se mantengan apagados antes de dormir.

Estos profesionales tienen sus razones, y algunas son muy válidas: por ejemplo está el tema de la contaminación electromagnética y su posible asociación con enfermedades. También está el asunto de que la luz generada por las pantallas del televisor, de la computadora, de la tablet o del celular, engañan al sistema nervioso, haciéndole creer que aun no es hora de descansar. El sistema nervioso de la mayoría de personas prepara al cuerpo para el descanso cuando hay oscuridad, y prepara el cuerpo para la actividad cuando hay luz. El uso de las pantallas de los dispositivos electrónicos trastocaría este proceso natural, restándole calidad al descanso de los usuarios, que, como consecuencia, sienten cansancio, o sienten que se levantan en la mañana igual o más cansados de los que se acostaron la noche anterior.


Con respecto a los niños y adolescentes menores, la recomendación general es que se ponga restricciones al uso de dispositivos electrónicos. Una de estas restricciones tiene que ver con los horarios de uso (hasta qué hora se puede usar el dispositivo) y otra tiene que ver con el espacio (dónde se usa). De esta manera se controla que los niños no se acuesten con el celular o la tablet encima de sus ojos.

Por supuesto ninguna de estas recomendaciones sirve si es que los papás no dan el ejemplo, y esta suele ser la parte más complicada. Los adultos de esta época estamos muy acostumbrados al uso sin restricción de nuestros dispositivos. ¿Cómo inculcar control si nosotros mismos, los adultos, no nos lo ponemos?

22 ago 2016

La humillación: aprendizaje a un costo demasiado alto


Aquí les recomiendo un artículo importante que habla acerca de la humillación: desde los famosos "¡te lo dije!", hasta la acción de resaltar el error frente a otras personas o incluso la burla por el mismo.

Muchos papás, seguramente con buenas intenciones, pueden llegar a incurrir en esto de avergonzar a sus hijos, "para que aprendan". También muchos profesores lo hacen. Efectivamente, la persona va a recibir un estímulo muy desagradable y doloroso, que es la verguenza o la humillación o la burla o la ironía. Efectivamente, pueda que la persona aprenda de ese error, ya que la consecuencia fue muy desagradable. Sin embargo, en este artículo nos explican cómo es que la humillación daña a la persona. En otras palabras, se paga un daño por un aprendizaje, cuando tal vez no sea necesario pagar un precio tan alto.

Aquí el enlace: