2 may 2015

10 cosas que es mejor no hacer delante de los hijos


En el portal Yahoo Mujer han publicado hace un par de semanas una presentación de diapositivas titulada "10 cosas que no deberías hacer enfrente de los niños", donde hacen una lista explicada de acciones que sería mejor evitar.

Aquí les dejamos la lista:

1) Demasiada tecnología
2) Enojarte
3) Burlarte de otras personas
4) Decir pequeñas mentiras
5) Quejarte
6) Comentar noticias desagradables
7) Decir malas palabras
8) Fumar
9) Beber alcohol
10) Criticar a tu esposa

Y aquí el enlace:

10 cosas que no deberías hacer enfrente de los niños

22 abr 2015

El abuso del consumo de marihuana puede causar esquizofrenia


En esta página se detalla una investigación en la que se concluye que el uso abusivo de marihuana puede causar esquizofrenia.

Esta información es importante para que las personas, sobre todo las que todavía no han consumido, la tengan en cuenta y se cuiden de caer en una adicción.

¿Cómo saber si tengo adicción o cierto grado de dependencia?

Hay posibilidades de cierto grado de dependencia o de adicción si hay un uso sistemático de la sustancia; por ejemplo, consume todos los fines de semana o dos veces por semana o dejando un día. Si no lo hace, la persona se siente mal, ansiosa, aburrida, o inclusive puede presentar síntomas físicos y requiere el consumo en la siguiente fecha.

Una clave importante es el famoso "yo si quiero lo dejo". Esta expresión es engañosa. Las sustancias adictivas como la marihuana no avisan y el organismo de la persona cae en dependencia silenciosamente. El "si quiero lo dejo" es una forma que tiene la persona de creer que tiene las cosas controladas.

Una persona que no depende de la sustancia no diría "si quiero lo dejo", más bien diría que no es sistemático, que su uso no tiene orden, pudiendo pasar periodos de tiempo muy largos sin consumir, y que no siente ganas.

Riesgo de esquizofrenia

Así como el uso abusivo de tabaco puede causar cáncer, entre otros males, el uso abusivo de marihuana puede causar esquizofrenia.

La esquizofrenia es una de las psicopatologías más graves que existen, es incapacitante, en sus formas más graves es peligrosa, pues puede llamar a hacer daño a otros o a sí mismo, saca a la persona de la realidad a través de alucinaciones o ideas irreales que causan ansiedad y muchas veces requiere internamiento, algunas veces permanente.

Por poner un ejemplo: muchos de los llamados "locos de la calle", esas personas que andan con ropa rota o desnudos y sucios (no indigentes, sino personas con las que no se puede hablar normalmente), son precisamente personas con esquizofrenia, con la particularidad de que están abandonados a su suerte.

Psicosis transitoria

La marihuana puede causar psicosis transitoria, dice el artículo. Esto es interesante. La esquizofrenia es una enfermedad psicótica permanente. Sin embargo, basta un uso de la sustancia para poder caer en un cuadro transitorio de psicosis, es decir, la persona, por decirlo en términos simples, se vuelve loca por un corto periodo de tiempo. Por ejemplo, el usuario podría empezar a ver algo horrible en el sitio donde está y experimentar un terror muy grande, siendo en realidad que no hay nada en el lugar que justifique la alarma.


Conclusión

Es importante medir el uso de la marihuana, evitar caer en adicción. Hay quienes ingenuamente creen que la adicción a la marihuana no es peligrosa. Toda adicción es peligrosa y ahora se sabe que la marihuana, usada de forma adictiva, puede causar trastornos graves e incapacitantes. Hay que tener cuidado.

Link del artículo que difunde la investigación:

Investigación revela por qué la marihuana puede causar esquizofrenia

15 abr 2015

Papás con hijas: la importancia de tratar bien a la mamá


Encontramos un artículo en el que se da varios consejos a los padres que tienen hijas. Uno de ellos es este:

"Siempre trata bien a su madre frente a ella. Así buscará un hombre que la trate igual".

Es un excelente consejo y tiene muchísima razón. ¿Por qué?

Los papás son el primer modelo de una relación de pareja


Para cualquier persona que es criada por padre y madre o figura paterna - figura materna, ésta es la primera pareja sexual a la que identifican, la primera que experimentan y de la primera que aprenden, de tal forma que es muy común que una de las cosas que se pasan de generación en generación es el trato a la pareja.

Si tú eres papá de una niña y tratas mal a su mamá enfrente de ella, le estás enseñando que una mujer puede ser maltratada por su pareja, que ésta puede tolerarlo y que así es una relación de pareja, ya que cuando es muy pequeña, es la única que conoce, fijándosele así el mensaje de que así es una relación amorosa.

A menos que tú desees que tu hija escoja en el futuro a un hombre que la maltrate, sería bueno que te impongas a ti mismo la ley de nunca, jamás, tratar mal a la mamá delante de tu niña. Así, efectivamente, como dice el artículo que hemos citado, ella buscará en el futuro un hombre que la trate bien, pues tú, con tus acciones le has enseñado eso.

Optimizando el funcionamiento de este consejo

En realidad la norma que te estás imponiendo no está tan completa como parece. La norma perfecta sería: "nunca tratar mal a la madre de mis hijos".

Está bien, tu hija no te verá tratar mal a su madre, pero si en la habitación, a escondidas, en la calle, por teléfono, la tratas mal, tu hija igual percibirá la situación de pareja real. Ustedes mismos, como padres, le darán las pistas: miradas, malas caras, ambiente pesado, falsas sonrisas, hipocresía en el trato. Los niños no son estúpidos y se dan cuenta y aprenden todo esto.

Si tú tratas bien a tu mujer delante de tu hija, pero la tratas mal a sus espaldas, le estás enseñando justamente eso. Así, es muy probable que de aquí a unos años la encuentres enamorándose de un hombre socialmente correcto, pero completamente patán en la intimidad, pudiendo ser tan así, que tú no enterarías nunca, porque los malos tratos serían a escondidas, tal y como tú le enseñaste.

¿Y los hijos?

Y si no tienes niñas, también se te aplican los mismos consejos. ¿Por qué? Por las mismas razones: al tratar mal a tu mujer delante de tus hijos varones, les estás enseñando a ser maltratadores. Ya no les enseñas a ser víctimas, como con las niñas, sino a ser victimarios, igualmente negativo, igualmente indeseable.

Conclusión

La conclusión es bastante obvia: ¿tienes hijos? Trata bien a la mamá, siempre. ¿Tienes problemas al respecto? Busca solucionar los problemas. ¿Sientes que no puedes solucionarlos solo en el corto plazo? Busca apoyo profesional.


Referencia

Rudolphy, Valentinne. 23 cosas que los padres no siempre hacen por sus hijas, pero deberían. En: UPSOCL. Online: http://www.upsocl.com

6 abr 2015

Trabajar en la autoestima de tu hijo

En las tres entradas anteriores hablábamos de un artículo de Norma García Villalva que llamó nuestra atención. Recordemos que daba 6 razones que explicaban el mal comportamiento de los hijos:

1) Porque tú los dejas
2) No hay consecuencias del mal comportamiento
3) Tú les dices a tus hijos que son especiales
4) Tú haces que tus hijos sean la cosa más importante en tu vida
5) Fallamos a la hora de enseñarles la diferencia entre derechos y privilegios
6) Trabajas en la autoestima de tu hijo


Hablemos ahora de la sexta razón:

Trabajas en la autoestima de tu hijo

"La palabra autoestima es una palabra compuesta de auto: uno mismo, y estima: amor, o sea, amarse a uno mismo. Tú no le puedes proporcionar una valoración positiva de él mismo, confundimos el animarlos y apoyarlos con aumentar su autoestima y cambiamos la regla de "si tiene alta autoestima tendrá éxito en todo", pero en realidad es al revés: "si tiene éxito en todo, aumentará su autoestima". Así que si quieres que tenga autoestima alta, enséñale a alcanzar sus éxitos."


¿Cómo afecta esto el comportamiento?

Más o menos en la línea de las razones anteriores: si los papás adulan, celebran, enaltecen a su hijo sin razones, o exagerando sus logros, no están celebrando el éxito de su hijo, están diciendo y haciendo cosas para hacerlo sentir bien, para inflar su autoestima. Esto, nuevamente, hace que los hijos se crean especiales, con derecho a lo que quieran.

Enaltecer sin razón a alguien es adularlo, es pasarle la franela, se quiere hacer creer a la persona que es única y especial sin siquiera haber logrado nada. El niño o adolescente puede llegar a creer entonces que de por sí, sólo por ser él, se merece lo que desee.

Exagerar los triunfos o los logros también es un besamanos. Se endiosa a la persona y así también puede llegar a creer que merece lo que quiera, con el agravante de que encima tiene "razones" para sustentar su soberbia.

Ambas posibilidades pueden llevar a comportamientos egoístas, tiránicos, prepotentes, desconsiderados e incluso antisociales.

Conclusión

- Efectivamente, los padres no pueden suministrar directamente una buena autoestima a su hijo, ni con palabras ni con actos, pues la autoestima por algo tiene el prefijo "auto", viene de la persona misma.

- Una buena forma de ayudar a la formación de un amor propio adecuado es enseñar a los hijos a lograr sus objetivos, sus metas y sus éxitos, y una vez alcanzados, celebrarlo saludablemente, sin endiosarlos. Aquí las palabras o actos para "hacer sentir bien" o para "subir su autoestima" sobran, estorban y son perjudiciales.

21 mar 2015

La diferencia entre derechos y privilegios


En las dos entradas anteriores hablábamos de un artículo de Norma García Villalva que llamó nuestra atención. Recordemos que daba 6 razones que explicaban el mal comportamiento de los hijos:

1) Porque tú los dejas
2) No hay consecuencias del mal comportamiento
3) Tú les dices a tus hijos que son especiales
4) Tú haces que tus hijos sean la cosa más importante en tu vida
5) Fallamos a la hora de enseñarles la diferencia entre derechos y privilegios
6) Trabajas en la autoestima de tu hijo

Hablemos ahora de la quinta razón:

Fallamos a la hora de enseñarles la diferencia entre derechos y privilegios

"Los hijos tienen entre otros los siguientes derechos: a la vida, a jugar, a la libertad de opinar, a una familia, a la protección contra el trato negligente, a la alimentación, etc. Los privilegios son concesiones ganadas por una acción determinada; a nuestros hijos les compramos cosas, lo más actual en videojuegos, por ejemplo, o ropa o zapatos de marca, o una mascota, e incluso los llevamos al cine o a vacacionar, les compramos celulares, etc, etc. y todo gratis, a cambio de nada, hoy te digo que aunque te sobre el dinero para complacer a tu hijo, tienes que enseñarle a ganárselo; él tiene que saber que las cosas que le gustan cuestan y hay que pagar un precio por ellas, incluso estas cosas te ayudarán en la negociación de actitudes y comportamientos."

Es bien importante la distinción que hace García con respecto a derechos y privilegios. Los hijos tienen derecho a vestimenta, pero la vestimenta costosa y de marca que ellos específicamente piden es un privilegio. Vestimenta, así, a secas, no es lo mismo que vestimenta cara, importada o de marca.

Lo que García está diciendo es que cuando estas dos cosas se confunden empiezan los problemas, ya que el menor cree realmente que los papás están obligados a darle lo que él desea, que sus acciones no tienen consecuencias y que él es un privilegiado de por sí, por naturaleza, no importa qué haga, con qué intención o con qué finalidad; él tiene de todo y todo lo que desee, basta con pedirlo o, máximo, rogarlo o suplicarlo a sus papás.

Efectivamente, si tu hijo tiene, por ejemplo, 8 años, se comporta como un salvaje en la casa y en el colegio, no responde a tu autoridad, te manipula y se comporta como un tirano, no vas a comprarle una tablet o una play station 4... por favor. Hacer esto es enloquecedor, literalmente, no corresponde, es casi casi como el mundo al revés.

Lo que corresponde es atender la salud mental de este niño o de esta familia y ser coherentes con la disciplina.

Cuidado con llevar esto a niveles negativos

Sin embargo, esta negociación, este "ganarse los privilegios" a los que hace mención García, según nuestro parecer, tiene ciertas consideraciones.

1. Es mejor no hacer explícita la negociación. Es decir, el decir "si te portas bien este fin de semana en casa de tus tíos te compro lo que me has pedido", no nos parece una forma positiva de abordar el tema de los privilegios. ¿Por qué? Porque el niño aprende a "portarse bien" sólo cuando el otro tiene con qué pagarle, cuando lo civilizado es comportarse correctamente por respeto al otro. Los privilegios es mejor que caigan cuando los papás sienten que su hijo se los merece, sin anunciarlo, sin decir por qué, simplemente que caigan mudos. El portarse bien, las buenas notas, el respetar la autoridad de los papás es mejor reforzarlos rápidamente verbal y corporalmente, con cariño, no con cosas materiales.

2. Con respecto a los estudios y más o menos en la línea de lo anterior, si tú le dices a tu hijo que si saca buenas calificaciones le compras la lap top que desea, tu hijo aprenderá que el trabajo es bueno sólo en la medida en que trae una recompensa material ajena al trabajo mismo. Vivir así trae innumerables problemas a lo largo de toda la vida; por ejemplo, problemas vocacionales. A los niños, por naturaleza, les encanta aprender cosas nuevas. Esto es bueno reforzarlo desde temprano, desde que ingresan a inicial, celebrando el aprendizaje de lo nuevo, de las nuevas habilidades adquiridas, no comprándoles cosas. Así el niño disfrutará su proceso de aprendizaje por sí mismo. Los privilegios aquí también es bueno que caigan solos, mudos, sin anuncios, sin negociación previa, cuando sientas que tu hijo se lo merece.

Conclusión

Los derechos de tus hijos son inviolables. Los que corresponden a tu crianza como papá, son tu deber, no hay forma de evadirlos: protección, salud, alimentación, vestido, educación, vivienda, juego, buen trato, etc.

Dar privilegios no es tu obligación. Consideramos que es necesario otorgarlos dosificadamente, con cuidado, de acuerdo a la realidad, a cómo se dan las cosas. De esa forma sabrás que mientras más dispuesto estés a darle a tu hijo cosas que él desea es porque él mejor está. De esa forma los privilegios se convertirán en un aliado y no en un enemigo.

18 mar 2015

Tú haces que tus hijos sean la cosa más importante en tu vida


En la entrada anterior hablábamos de un artículo de Norma García Villalva que llamó nuestra atención. Recordemos que daba 6 razones que explicaban por qué el mal comportamiento de los hijos:

1) Porque tú los dejas
2) No hay consecuencias del mal comportamiento
3) Tú les dices a tus hijos que son especiales
4) Tú haces que tus hijos sean la cosa más importante en tu vida
5) Fallamos a la hora de enseñarles la diferencia entre derechos y privilegios
6) Trabajas en la autoestima de tu hijo

Hablemos ahora de la cuarta razón:

Tú haces que tus hijos sean la cosa más importante en tu vida

"Ellos no lo son. Yo sé que tú piensas que lo son pero no es así; cuando tú dejas a tus hijos pensar que son la persona más importante en tu vida, ellos aprenden a manipularte y tu terminarás haciendo lo que ellos digan. Tus hijos son importantes, no me mal entiendas, tus hijos deberían ser amados incondicionalmente; pero los padres que ponen por encima de todo, la felicidad de sus hijos y sacrifican su propia vida y algunas veces su matrimonio también, entonces cuando acabe la labor como padre, tus hijos crecerán y te dejarán, e irán en busca de su propia felicidad y tú te quedarás únicamente con tu esposo(a). Si todo tu tiempo y energía lo gastas únicamente en tus hijos, cuando ellos se vayan tú no tendrás la certeza de que tu compañero(a) estará contigo; esa es una de las razones porque hay divorcios luego de que los hijos se van, pues la única cosa en común que tenían eran los hijos, y nunca trataron de alimentar el amor marital como lazo de unión que no fueran los hijos. Esto mismo pasa con las madres y padres solteros, ellos gastan tiempo y energía en sus hijos, sacrifican su propia vida, pensando que lo mejor es servir a sus hijos y poner su vida "en espera" mientras los ayudan a madurar, pero después los hijos se van y ellos se quedan solos sin compañero(a) con quien envejecer juntos, por lo general terminan tratando y viendo a su hijo de 50 como si fuera de 4 años."

La autora parece irse un poco por las ramas aquí. Parecía que el artículo trataba sobre el mal comportamiento de los hijos, y ahora parece centrarse en el tema de pareja y de paternidad. Pero sí, efectivamente, unos papás cuya vida sólo gira alrededor de sus hijos, nuevamente les están enseñando a ser egocéntricos y egoístas, pues la primera experiencia de relación que están teniendo es con sus padres, que viciosamente giran a su alrededor y su vida está centrada en ellos. Es natural que siendo así estos niños se sientan reyes, se sientan como el sol, como centro de todo, cuando en realidad no lo son.



¿Esto puede generar mal comportamiento?

Sí podría, en la medida en que el niño sienta que tiene poder sobre sus figuras de autoridad, que giran alrededor de él como si fueran satélites. Efectivamente pueden aprender a manipular y los padres pueden tender a la sobreprotección. Los papás que giran demasiado alrededor de sus hijos pueden llegar a sentir que dependen de ellos y que sin ellos su vida no tendría sentido. Esto (que hasta cierto punto es natural en el hecho de ser papás) podría llegar a tener las características de una dependencia cuando está demasiado exagerado. Los hijos pueden percibir esto y aprender a manipular a estos padres debilitados.

Para concluir con esta parte, basta que uno de los padres se coloque en este rol para generar los problemas descritos. No necesariamente tienen que ser los dos. Por ejemplo, ¿cuántas veces hemos visto la combinación de padre ausente trabajando en exceso y madre sobreprotectora cuya vida gira notoriamente alrededor del hijo o de los hijos?

El tema de pareja

En una entrada del 2011 se hablaba aquí acerca de lo recomendable que era mantener la relación de pareja, evitar que la llegada de los hijos destruya el vínculo de la pareja que los engendró. Esto es importante. No sólo los chicos no serán colocados injustamente en el rol de reyes, sino que también se les salvará de la culpa que muchas personas tienen escondida dentro de sí mismas, esa sensación de haber destruido la relación de sus papás por haber nacido. Mucha gente tiene esto bien incrustado y escondido en el inconsciente, afectando de diferentes modos sus vidas adultas.


En conclusión

Los hijos, especialmente cuando son más pequeños, requieren muchos cuidados. Pero también hay que tener en cuenta que la adecuada crianza de los chicos también depende del bienestar de sus papás. Ellos también tienen que cuidarse, proveerse de lo que necesitan y satisfacerse. De no ser así, ya no se trata de una crianza, sino de un sacrificio. El sacrificio coloca al niño en una situación de privilegio que no viene al caso y encima le puede generar sentimientos de culpa y de rabia escondidos, así como tendencia al egoísmo, manipulación y mal comportamiento.


16 mar 2015

Tú les dices a tus hijos que son especiales


La psicoterapeuta infantil Norma García Villalva tiene una página en Facebook donde publica contenidos interesantes cada cierto tiempo. En uno de sus artículos, titulado "¿Por qué tus hijos hacen lo que hacen?", García da 6 razones que pretenden explicar el mal comportamiento de los hijos. Hay 4 de ellas que han llamado nuestra atención.

Las razones en cuestión son las siguientes:

1) Porque tú los dejas
2) No hay consecuencias del mal comportamiento
3) Tú les dices a tus hijos que son especiales
4) Tú haces que tus hijos sean la cosa más importante en tu vida
5) Fallamos a la hora de enseñarles la diferencia entre derechos y privilegios
6) Trabajas en la autoestima de tu hijo

Resaltamos las que han llamado nuestra atención. Hablemos de la tercera razón.

Tú les dices a tus hijos que son especiales

Norma García, en la tercera razón escribe:

"Quizás no vas a estar de acuerdo conmigo en esto, creéme que a mí también me resultó difícil entenderlo y aceptarlo, pero es una realidad. Si tu eres de los que actualmente cree que su pequeño ángel es especial, lamento decirte que no lo es; si tu le dices a tus hijos que son especiales muy constantemente, los perjudicas más que ayudarlos, Tu hijo es especial para ti y sólo para ti, no lo es para nadie más. Tu hijo nació con todo tu amor y verlo crecer es toda una maravilla, sin embargo cuando crece y cruza tu puerta para ir a la escuela, él, sólo es un niño más en la lista de la escuela, y no hay nada de especial acerca de él. En el mundo real, tu hija no es una princesa, ni tu hijo un príncipe, sólo es un niño mas. Los hijos deben entender y aprender a crecer sabiendo que al instante que dejen tus amorosos brazos y entren al mundo real, nadie los amará por la única razón de que ellos existen, como lo haces tú."

¡Qué importante nos parece esta observación! Definitivamente estamos plenamente de acuerdo con ella y sería interesante que los papás tomen nota de esta explicación tan sencilla y tan objetiva. Nuestros hijos son especiales, son únicos, son amados, sí, para nosotros, sus papás, no para el resto del mundo. Que otras personas los consideren especiales dependerá de sus acciones y de su futuro aporte a la comunidad. Efectivamente, nadie en la calle los va a considerar sólo por el hecho de que existen. Hacerles creer esto, voluntaria o involuntariamente, es de alguna forma engañarlos.

¿Esto puede ocasionar mal comportamiento?

Creemos que sí, porque el niño puede realmente creer que el mundo gira a su alrededor, se empieza a formar una persona egocéntrica y egoísta, que cree que es valioso por sí mismo, independientemente de sus acciones. Pasar de esto a creer que tiene derecho a exigir lo que desee gratuitamente hay sólo un paso. Pasar de esto último a no sólo exigirlo sino directamente a tomar lo que cree que le pertenece, hay un paso más. Es una forma de crear a una persona prepotente, que cree que tiene una corona que no existe.

A tomar nota de esto...